La pérdida de agua se encuentra en la intersección de Leiva y Constitución. Un caño roto y el consiguiente desperdicio de algo tan valioso como es el agua.

Fue con la lluvia de los días de frío cuando el torrente de agua se entremezclaba con la propia caída del cielo y “disimulaba” un poco más la rotura de un caño en esa esquina. Pero ahora, cuando estos días de extremo calor agobian, es que aparece el río a lo largo del cordón y uno piensa dos cosas: en primera instancia dan ganas de refrescarse e inmediatamente aparece el pensamiento lógico: cuánta agua desperdiciada, sabiendo del valor de este recurso vital que debemos cuidar como lo que es, algo de primera necesidad.

En días de ciclo escolar, la pérdida de agua en la esquina en cuestión -Leiva y Constitución- fue blanco de los pedidos del personal docente del Jardín de Infantes N° 916 “Bomberos Voluntarios”, que señalaban este constante y ancho caudal de agua que perjudicaba el andar de niños y familia, teniendo que saltar el agua derrochada que vale repetir, era de un gran caudal sobre la extensión de Constitución hacia la intersección con San Martín.

Pero “la solución fue colocar piedras para hacer una especie de barrera y desviar el agua hacia la boca de tormenta que aparece a apenas menos de un metro sobre Leiva”, denunciaron vecinos de la zona.

Y hace un par de días, ese arreglo casero cedió y el agua comenzó a brotar otra vez con fuerza. Aunque luego “pudimos observar las piedras nuevamente colocadas, por lo que ahora ‘no se nota’ que se pierda tanta agua, porque la misma va directo desde el caño roto hacia la boca de tormenta en un recorrido de apenas medio metro. Pero nuevamente, al ir en bajada por la avenida, ese torrente es de gran caudal”, agregaron.

“La pérdida sigue. El hecho que el agua no corra por el cordón no hace que nos olvidemos del derroche que ya lleva meses, mucho tiempo en esta esquina”, apuntaron.

Y por último remarcaron que “sólo basta acercarse y escuchar el ruido del agua saliendo de la rotura y cayendo a la boca de tormenta. Y pensar en ese elemento tan necesario que así porque sí, se va y se va y se va…”

Nota: Lili Ricciardulli