El estado de la zona turística y la falta de proyectos concretos para su desarrollo y explotación es desde hace años tema de debate y confrontación entre los diversos espacios políticos. Pero a pesar del inmenso caudal de turistas que recibe la ciudad por año, poco han hecho las diferentes gestiones municipales para regularizar las concesiones, incrementar la recaudación y a partir de ahí invertir en mejoras.

En este sentido, el abogado, concejal mandato cumplido y referente del espacio Nueva Generación Luján, Facundo Romero, analizó el estado de la zona turística y, como primera medida, consideró clave llevar a cabo una planificación que incluya un relevamiento de las concesiones.

En primer lugar, dijo que “me gustaría preguntarle a los ciudadanos de Luján si hace mucho que no pasan por la zona histórico-basilical de nuestra ciudad. Consultarles si en el último tiempo caminaron un fin de semana por la ribera y constataron el deplorable estado en que se encuentra, sobre todo las concesiones otorgadas por el Municipio”.

Y apuntó que “la situación no da para más y es hora de comprometerse para comenzar una ardua y laboriosa etapa de recuperación de ese patrimonio tan importante que nos pertenece”.

En ese sentido, sostuvo que desde el espacio que están construyendo, denominado Nueva Generación Luján, “creemos que Luján tiene un inmenso potencial y el turismo es un eje principal en el desarrollo de la ciudad. Sin embargo, según el presupuesto 2019 el Municipio sólo va a recaudar, durante todo el año, 1.725.000 pesos de los cánones del Balneario Parque, la Terminal de Ómnibus y demás concesiones. Una cifra que resulta irrisoria si tenemos en cuenta el caudal turístico de Luján”, cuestionó.

Por tal motivo, consideró que “la próxima gestión municipal, a partir de 2019, tiene que empezar a resolver esta cuestión a través de la planificación y diversificación del turismo en nuestra ciudad. Consideramos que en primer lugar hay que hacer un relevamiento de la situación actual de cada una de las concesiones, para luego poder hacer un llamado a licitación y regularizar lo que desde hace décadas nadie hace”.

En ese contexto, recordó que durante su período como concejal (2013-2017) solicitó “un informe para conocer el estado de las concesiones municipales de la zona turística. Sin embargo, no obtuve ningún tipo de respuesta. Y ya es hora de que se respondan algunas de esas preguntas. Por ejemplo: ¿Quiénes explotan las concesiones? ¿Bajo qué régimen legal? ¿Cumplen con las condiciones mínimas de seguridad e higiene? ¿Hasta cuándo se extienden los contratos? ¿Existen zonas subconcesionadas? son algunos de los muchos otros interrogantes que los ciudadanos de Luján nos preguntamos hace tiempo, pero la gestión municipal prefiere optar por el silencio”, criticó.

“No creemos que sea una tarea fácil ni rápida, pero es necesario empezar a tomar decisiones y ordenar lo que es de todos, los bienes públicos y los espacios públicos en general, revalorizarlos, integrarlos a la ciudad. Ni nosotros, ni los turistas que visitan Luján pueden disfrutar de la zona ribereña por el paupérrimo estado en que se encuentra: sin inversión, sin oferta de calidad, en un estado de abandono y suciedad alarmante que no hace más que evidenciar la ausencia total del Municipio en una zona donde debería estar presente y a disposición de los turistas que todas las semanas vienen a visitar nuestra ciudad. Eso es la zona turística hoy”, enfatizó.

Pero en ese sentido, afirmó que “obviamente esta regularización y revalorización tiene que ir acompañada de una planificación integral de la actividad turística, la cual hay que desarrollar en articulación con los diferentes actores de la industria turística con el objetivo de brindar una oferta de turismo (histórico, religioso, rural) de calidad, generar trabajo genuino e ingresos para nuestra ciudad y algo que no es menor, integrar la zona turística con el resto de la ciudad para que todos podamos disfrutarla”, concluyó Romero.