A principio de febrero, en la sede nacional de la CONADU Histórica se llevó a cabo el Plenario de Secretarios y Secretarias Generales de la Federación que nuclea, entre otros gremios, a la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Luján (ADUNLu).

Y allí se definió “impulsar el no inicio de clases ante el grave deterioro que sufren los salarios de la docencia universitaria y preuniversitaria”, declararse “en estado de alerta y asamblea permanente” y convocar “a toda la docencia a la unidad en la lucha por la defensa de los derechos y la universidad pública”.

Y ahora, tras el nuevo Plenario, ratificaron la convocatoria al paro nacional del 6 y 7 de marzo en conjunto con todos los niveles de la educación “contra la política de ajuste de Macri a la Educación Pública, Ciencia y Tecnología”.

Asimismo, se ratificó la adhesión y convocatoria al Paro de Mujeres para el 8 de marzo, en el día Internacional de la Mujer Trabajadora, con la modalidad que defina cada asociación de base. En ese contexto, la ADUNLu realizará a la mañana una marcha en Luján y por la tarde se sumará a la movilización en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Además, reiteraron “el estado de alerta y movilización y proponen el cese total de actividades a partir del 25 de marzo. “Esta medida será puesta a discusión en las asambleas de cada asociación de base para llevar mandatos al Congreso Nacional de la CONADU Histórica convocado para el próximo 21 de marzo”, señalaron.

“La situación de la docencia universitaria y preuniversitaria se agrava. La semana pasada el gobierno nacional volvió a demostrar que las llamadas cláusulas de revisión son una verdadera farsa. Resolvió en forma unilateral pagar un incremento de los salarios de sólo un 4 por ciento, ante un desfasaje o pérdida salarial en la docencia universitaria y preuniversitaria frente a la inflación de casi un 20 por ciento anual. Una nueva suma fija en negro, con lo cual ya más de la mitad de los incrementos salariales del último año son sumas fijas, con el consiguiente desfinanciamiento de las obras sociales, el sistema jubilatorio y la destrucción en la práctica de la escala salarial docente”, argumentaron.

Y agregaron que “de igual modo, el ajuste del presupuesto universitario agrava el panorama, por cuanto las universidades nacionales percibirán en promedio un 29 por ciento de incremento, muy lejos del 46,7 por ciento de inflación declarada por el INDEC. Este panorama vuelve urgente coordinar un plan de lucha nacional para defender nuestros salarios y la Universidad Pública”.

Por último, enfatizaron: “¡Paritarias Ya! Inmediato incremento salarial que mantenga el poder adquisitivo. Pase al básico de todas las sumas fijas. Aplicación efectiva del Convenio Colectivo de Trabajo. Y aumento de presupuesto para las universidades nacionales”.