En el marco de la 75° Peregrinación Gaucha, una vez más la Municipalidad puso a disposición de todos los visitantes el predio del exParquerama, ubicado en la intersección de las calles San José y French.

En ese contexto, este jueves comenzaron a arribar al predio los primeros gauchos con sus caballos en carros, camionetas o camiones. Y tras instalarse, esta tarde ya podía sentirse el aroma de los primeros asados.

En el lugar brindan servicio empleados municipales de diversas áreas, entre ellos, de la Subsecretaría de Control Urbano y Defensa Civil; personal de seguridad y efectivos policiales y la Cruz Roja Argentina – Filial Luján. Además, se instaló una carpa de la Dirección de Bromatología, Medio Ambiente y Sanidad Animal donde se cuenta con los insumos básicos para los primeros auxilios del caballo y un veterinario para su atención.

En tanto, una vez que los peregrinos ingresan al predio, controlan que los equinos no sean retirados de allí porque no se permite circular por la ciudad.

Puesto de control en marcha

Por su parte, esta mañana comenzó a funcional en la ruta 6, entre el Acceso Oeste y la ruta 34, el puesto de control sanitario de la peregrinación.

Allí, personal de la Dirección de Bromatología, Medio Ambiente y Sanidad Animal; integrantes de la protectora de animales “Más Amor Animal” y veterinarios, con el acompañamiento de Gendarmería Nacional, realizan un riguroso control de los caballos y se decide si continúan o no su marcha hacia la ciudad.

En este sentido, “se chequea el estado del caballo, si el animal está muy cansado se lo retendrá para que descanse y se hidrate, si se encuentra con alguna enfermedad o en mal estado, o sin los certificados sanitarios en regla, se dispondrá decomisar el animal”, detallaron.

Por tal motivo, los peregrinos deberán presentar libreta sanitaria, vacuna de influenza y documentación del animal.

A su vez, desde la protectora “Más Amor Animal” informaron que no pasarán animales lastimados, yeguas preñadas y paridas, sin herraduras, potrillos y mucho menos los caballos que lleguen agostados, desnutridos, deshidratados, enfermos y sobrecargados.