Desde la Comisión de Control y Seguimiento de las Relocalizaciones cuestionaron que ni el Instituto de la Vivienda ni la Municipalidad participaron de la reunión pactada en la Defensoría del Pueblo. Y apuntaron que de las 202 viviendas sociales anunciadas en julio de 2015, se entregaron 60 de las cuales “30 son provisorias y se están deteriorando de forma muy rápida” y “las 58 prometidas para este año están prácticamente paradas”.

Desde la Comisión Mixta de Control y Seguimiento de las Relocalizaciones realizaron una descripción pormenorizada sobre la angustiante situación en la que se encuentran las familias inundadas que fueron censadas y a las que en julio de 2015 les prometieron 202 viviendas sociales en el barrio San Marta.

“A partir de dicha fecha estas personas han escuchado por parte de diferentes funcionarios muchas fechas que nunca han cumplido. Es por eso que casi cuatro años y medio después, aún hay incertidumbre sobre la concreción de estas viviendas”, señalaron a través de un escrito que entregaron al Defensor del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, Guido Lorenzino.

En primer lugar, apuntaron que “las primeras 30 casas que se han entregado de ese total de 202 (el 30 de junio de 2016) eran provisorias (así figura en el plano). Sin embargo, el gobierno que encabeza la gobernadora María Eugenia Vidal dispuso entregarlas como definitivas. Así es que hemos logrado un revestimiento exterior de ladrillos que intenta paliar las enormes deficiencias con que estos inmuebles se encuentran construidos”.

En segundo lugar, remarcaron que “a partir de esa fecha prometieron realizar las siguientes 172 unidades habitacionales de una sola vez, con una parte financiada por Provincia y otra parte por Nación. Sin embargo, esta promesa tampoco se cumplió y sólo se logró que se avanzara en el proyecto de 88 viviendas por parte del Instituto de la Vivienda de Buenos Aires (IVBA). Estas casas deberían haberse entregado en mayo / junio de 2018, ya que el inicio de obra fue en mayo de 2017 y el compromiso era construirlas en un plazo de 12 meses. Pero de más está decir que ese plazo tampoco se cumplió, sino todo lo contrario: de realizarlas en un año comenzaron a partir la obra de 88 casas en tres tandas (dos de 30 y una de 28) que serían entregadas en abril, julio y agosto; luego en agosto, octubre y diciembre; después en septiembre, diciembre y marzo de 2019. La realidad nos muestra tristemente que de esas tandas, solo se cumplió la primera: en noviembre de 2018 se entregaron 30 viviendas que presentan algunas deficiencias constructivas”, afirmaron.

Por su parte, recordaron que “a comienzos de 2019 nos prometieron que se entregarían 15 viviendas en junio, 15 en agosto y 28 en octubre. Logramos que se firmara un acta acuerdo. Pero otra vez la mentira de los distintos funcionarios volvió a evidenciarse, porque a lo largo de este penoso año no hay una sola vivienda entregada”.

Otra cuestión que plantearon desde la Comisión Mixta de Control y Seguimiento, y que consideraron “no menor”, es que está aprobado el apto técnico para las otras 84 viviendas que restan por construirse. Sin embargo, “el apto financiero aún no está aprobado y no tenemos una respuesta coherente del por qué, ya que en la reunión mantenida con Ramiro Masjuan en la Secretaría de Viviendas de Nación y con el intendente de Luján Oscar Luciani (del IVBA en esa oportunidad nadie asistió) el 28 de junio, nos dijeron que a mediados de agosto estaría todo listo para poder firmar el convenio entre Nación y Provincia”, indicaron.

Y en esa línea, agregaron que “en agosto la Municipalidad de Luján recibió una intimación por parte del IVBA para tomar cartas en el asunto respecto del virtual cese de construcción de las 58 viviendas. Aún no tenemos novedad de la respuesta que dieron las autoridades al Instituto de la Vivienda ni de las posibles soluciones a este problema”.

A su vez, añadieron que “todo este destrato a los vecinos inundados se ve agravado por las inundaciones que se sucedieron estos últimos tiempos, que afectaron a varias familias otra vez repitiendo el drama de perder todo, cuando les habían prometido una vivienda fuera del agua. Sin ir más lejos, la última sucedió este fin de semana pasado”.

Respecto del estado de las casas en Santa Marta, puntualizaron que “la desidia del predio en donde se proyectó la construcción de estas 88 viviendas es desesperante: la mampostería de la última manzana de 28 unidades está totalmente deteriorada y es probable que esa inversión haya caído en saco roto, ya que no sirve para la construcción.

Y cuestionaron que “el sistema constructivo elegido por el IVBA siempre resultó a las familias inundadas y la Comisión una contrariedad, porque la única razón que esgrimieron para utilizar dicho método fue el de la celeridad. Sin embargo, observamos una total lentitud en la concreción. Y recorriendo la obra durante estos años se advierten deficiencias constructivas e incumplimiento de los lineamientos pautados por el manual técnico del sistema constructivo utilizado, que nos hacen dudar también sobre la calidad final y durabilidad de las construcciones”.

En este sentido, puntualizaron que “el manual técnico plantea la obligación de humectar completamente el hormigón de las casas durante los primeros cuatro días luego de proyectado, esto nunca se hizo. Y más grave aún: el manual técnico dice que el proyectado de hormigón debe hacerse de tres centímetros de espesor, en dos capas, donde la aplicación de la segunda capa se realiza, como mucho, ocho horas después de la primera. En la práctica esto se incumplió gravemente, en todos los casos pasaron al menos varios días entre una capa y otra, de hecho al día de hoy hay gran cantidad de casas que tienen hecha la primera capa desde hace más de ocho meses sin haber recibido aún la segunda capa”.

Por último, manifestaron que “nunca se contempló este conjunto de casas como parte de un barrio, sino solo un conglomerado de viviendas. Nos parece importante que se genere esta noción desde el mismo Estado, promoviendo la integración barrial y el hábitat, acompañando con infraestructura estas casas: asfalto, plazas, salones de usos múltiples, recorrido de colectivos, etc.”

Reunión fallida

En diálogo con LUJANHOY, Guadalupe Ledesma, integrante la Comisión Mixta de Control y Seguimiento de las Relocalizaciones, explicó que el martes tenían “una reunión agendada con la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, el Instituto de la Vivienda de Buenos Aires y la Municipalidad. Pero no se llevó a cabo porque nos dijeron que desde la Municipalidad llamaron el viernes para pedir cambio de día porque no iba a poder estar el secretario de Obras Públicas, quien quería estar presente. Y si bien les dijeron que no se podía reagendar, no fue nadie y tampoco del Instituto de la Vivienda”.

“Entonces, lo que hicimos fue exponer un poco más detalladamente la situación, por ejemplo la calidad constructiva de estas viviendas que se están deteriorando en forma muy rápida. El material está expuesto desde hace más de un año a las inclemencias del tiempo, sin revestimientos ni nada, entre otras cuestiones técnicas”, agregó.

Asimismo, contó que “hicimos un recuento por dos grandes motivos: para que la gente que venga sepa que no se empieza de cero y, por otro lado, para que también se siente un precedente que la Defensoría del Pueblo está al tanto de la situación y que las autoridades que vengan sean serias a la hora de gestionar este tema”.