El lunes, un día después de las elecciones, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, autorizó un incremento de 25% en las tarifas de electricidad de las empresas prestadoras. El aumento regirá a partir del 1 de enero de 2020.

La medida se oficializó a través de la resolución 1.713 firmada el lunes por el ministro de Infraestructura, Roberto Gigante, y publicada el martes en el Boletín Oficial bonaerense.

Este aumento iba a ser aplicado en agosto, pero como parte de un paquete de medidas electorales el gobierno los postergó tras el resultado de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la consecuente devaluación que afectó los ingresos de los trabajadores.

Los nuevos cuadros tarifarios los aplicarán las distribuidoras Edelap, Edea, Eden y Edes y las 200 cooperativas que operan en el territorio bonaerense.

A partir de enero los usuarios residenciales deberán pagar 3,53 pesos el kilowatt hora, contra los 3,20 pesos que se pagan actualmente. Además, se incrementarán los cargos fijos más del 40% para ubicarse en 121,26 pesos para usuarios residenciales.

En la resolución se precisa que a partir de esa misma fecha se continuará aplicando el Incremento de Costos Tarifarios (ICT) –pérdidas por inflación y devaluación del peso- hasta que se recuperen las diferencias no obtenidas por el periodo 1 de enero al 31 de diciembre de 2019.

Cuando la tarifa entre en vigencia, ya será gobernador bonaerense Axel Kicillof. Y habrá que esperar si mantiene la resolución o no. Al respecto, BAE Negocios consignó que “durante los últimos años Kicillof criticó el ritmo de aumentos tarifarios dispuestos por los gobiernos nacional y provincial. Además, en un documento entregado recientemente al presidente electo Alberto Fernández, los equipos técnicos del PJ proponían congelar el precio de los servicios durante 100 días para hacer una revisión integral de los costos de las empresas energéticas, aunque no es una postura compartida por todos los especialistas del Frente de Todos”.