A través de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), el gobierno nacional aumentó desde el fin de semana pasado los controles para evitar excesos de velocidad en los accesos Oeste y Norte. Y en ese contexto, comenzó a sancionar a aquellos vehículos que superen el límite de velocidad permitido en las dos vías de conexión con la Ciudad de Buenos Aires.

Según informó el Ministerio de Transporte en un comunicado oficial, “la colocación de radares es la principal herramienta para disminuir los incidentes viales que son ocasionados por no respetar las velocidades máximas. El uso de esta tecnología permite poder ampliar el control en todo el territorio y dedicar los recursos humanos a aquellas tareas donde la tecnología no puede resolverlo, como por ejemplo los controles de alcoholemia y estupefacientes”.

Por tal motivo, tal como consignó Infobae, el gobierno nacional y las autoridades de los diferentes municipios aledaños a las dos autopistas iniciaron un trabajo en conjunto para agilizar el sistema de fiscalización y prevención de accidentes de tránsito. Así, los municipios pusieron a disposición los radares móviles, con el fin de poder detectar una mayor cantidad de infracciones de tránsito y sancionarlas.

De acuerdo a la información oficial, las sanciones por el exceso de velocidad oscilarán entre los 3.500 y los 7.000 pesos.

A su vez, el comunicado indica que los conductores serán controlados en diferentes puntos con el fin de generar “un cambio de conducta y mayor respeto por las normas de tránsito”.

Sucede que desde entre a noviembre de 2019 se registraron 751.937 vehículos que excedieron el límite de velocidad permitido. Sin embargo, los conductores no pudieron ser notificados, debido a la falta de coordinación entre el Gobierno nacional y el provincial.

Hasta el momento, sólo hay 12 radares repartidos entre el Acceso Norte y el Oeste capaces de poder detectar las infracciones. Por eso, el objetivo es poder sumar dispositivos en el transcurso de enero de este nuevo año.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los excesos de velocidad causan uno de cada tres siniestros de tránsito en el mundo. A su vez, mientras se aumenta la velocidad, también se incrementan las posibilidades de tener un siniestro con lesiones de diversa gravedad.

En este sentido, según publicó el diario La Nación, en un relevamiento realizado por las concesionarias Autopistas del Sol (Acceso Norte) y Autopistas del Oeste, durante mayo de 2018 los resultados fueron contundentes: el 45% de los vehículos pesados que circularon por la Panamericana superaron la velocidad máxima permitida, de 80 km/h y el 36% lo hicieron en el Acceso Oeste.

En la Panamericana, para automóviles, la máxima es de 130 km/h y 110 km/h en el ramal Tigre. En la traza del acceso Oeste, en tanto, varía según el tramo, que puede ser de 130 km/h, 110 km/h o 100 km/h.