Habrá pedacitos de mundo fantástico sostenidos de la pared. Personajes con sus poderes retratados en victoriosas batallas, cuerpos humanos entrelazados en pieles y colores, rostros de gestos increíbles pero reales a la vez, poses desafiantes y vuelos a todo cruce de cielos en medio de un relato dicho desde la imagen.

Habrá cuadros como esos pósters que colorean habitaciones, esas tapas de revistas con personajes que atrapan, que abren historias e historietas, que nos proponen un héroe para la lucha, un amor en batalla, una espalda alada, manos armadas, choques de tiempos con destellos de explosiones y flores, dragones montados por bellas heroínas, espadas relucientes traspasando la materialidad de un sueño.

Todo, tan fantástico. Todo tan irreal. Todo, tan arte. Tan precisos los lápices, los pinceles, el crayón, las tonalidades, los fulgores, el trazo y la pincelada. Mundo y mundos. Imaginación y recortes de lo que sucede a diario. Todo, tanto, dicho así, en el arte fantástico de Daniel Pascarelli que por primera vez reúne trabajos y los muestra, como quien abre con una llave mágica el tiempo y nos deja pasar a un mundo y miles.

¿Qué es lo irreal?

¿Y lo real? ¿Hasta dónde llega lo concreto y dónde empieza lo que se hace suposición tangible a la mirada? Desde el género de arte fantástico, el artista lujanense ha cruzado fronteras para que sus trazos hayan sido y sigan siendo historias contadas en imágenes, en diversos lugares de Estados Unidos, país al que llegó en el año 1998 y que se convirtió en su principal receptor de su actividad artística.

Y luego de más de 20 años dibujando para editoriales estadounidenses, desde su vida en Luján, muestra parte de lo que realiza, para quien quiera adentrarse en la fantástica aventura de los trazos.

“Lo mío no es de exponer, no tengo la rutina de un pintor tradicional que trabaja y luego expone, lo que hago yo es desde el anonimato de mi estudio mandar a la editorial y luego la editorial se encarga de usarlos en sus revistas y publicaciones, no son dibujos que se cuelgan habitualmente”, nos decía Daniel que no ha tenido en todos estos años la decisión de organizar una muestra, hasta este enero de 2020.

“Un poco incentivado por mi esposa y un amigo que me ofrece su lugar para colgar unos cuantos dibujos, es que me decidí”. Y entonces, ya está preparando sus casi 30 obras que aparecerán en la muestra, de diversas temáticas y técnicas, incluyendo lápiz, óleos, acrílicos, digitalizaciones y abarcando desde personajes ficticios, como el “Django” interpretado por Franco Nero en la película de Tarantino, pasando por rostros de actrices, animales y hasta imágenes de su propia hija. Todo, a pleno arte de crear en trazos.

“Hace 30 años que está en esto. Él viajó en el año 98 a Estados Unidos y ahí entró en el mercado del arte fantástico, fue recomendado por el dibujante argentino Villagrán -dibujante de ‘Nippur de Lagash’-, así que de esa manera entró en editoriales de Nueva Jersey, luego tuvo un premio en Virginia y también trabajó para Holanda. Tiene 56 años y dibuja desde sus 5 o 6 años”, relataba la esposa de Daniel, Daniela Ruiz, quien agregaba: “Él admiraba a muchos artistas y ahora es él que está dentro de los 50 mejores del mundo, lo pusieron entre ellos”.

Y daba los nombres de algunos de los “maestros” en la administración de Daniel: el peruano Boris Vallejo o el argentino Horacio Altuna, este último dibujante de “El loco Chávez”, “Las puertitas del Sr. López” y “El último recreo”, entre otros.

Desde este jueves a las 21.30 -y hasta el 25 de enero-, en Giza Restaurante (Mitre y Francia) habrá un mundo de arte con sus infinitos mundos fantásticos dentro. Una explosión de colores y la sutileza de las sombras. La mirada humana con cuerpos alados. Los personajes ficticios que se hacen rostros cotidianos. La increíble posibilidad de ponerle historia a la imaginación. Todo, desde la mano del ilustrador Daniel Pascarelli y su arte fantástico.

Nota: Lili Ricciardulli