El conflicto entre el Ejecutivo municipal y los gremios que nuclean a los trabajadores municipales -Sindicato de Trabajadores Municipales de Luján (STML), Sindicato de Empleados Municipales de Luján (SEML) y Asociación de Trabajadores del Estado (ATE)- comenzó a vislumbrarse el martes pasado.

Sucede que en el marco del acuerdo salarial que suscribieron los gremios municipales con la anterior gestión el 19 de septiembre del año pasado, ese día se llevó a cabo una reunión donde el actual gobierno presentó una propuesta de acuerdo salarial con un nuevo esquema “cumplible” respecto del pago del premio anual por presentismo; ajustes por inflación, Bono y SAC (Sueldo Anual Complementario); horas extras y pase al básico.

Sin embargo, los tres sindicatos cuestionaron, entre otros aspectos, el pago en cuotas de los ajustes por inflación y de la deuda acumulada de horas extras, y la postergación del pase al básico de varios conceptos. Por eso, rechazaron la oferta y acordaron volver a reunirse el jueves.

Y allí, el Ejecutivo presentó una nueva oferta donde propuso hacer efectivo en tres cuotas consecutivas a partir del sueldo de enero (pagadero en el mes de febrero) “el pago de ajuste por inflación del mes de diciembre, el ajuste por inflación del SAC (Sueldo Anual Complementario) de diciembre, el premio anual por presentismo (25% de la mejor remuneración del agente municipal) y el ajuste por inflación del bono de fin de año”.

En este punto, hubo una reducción de cuotas teniendo en cuenta que la oferta del martes contemplaba el pago en cinco meses de los ajustes por inflación, Bono y SAC. Sin embargo, los gremios llevaron a cabo asambleas en las diferentes dependencias municipales y las bases rechazaron la oferta del Ejecutivo. Por tal motivo, resolvieron declararse en estado de asamblea permanente y quite de colaboración.

Ante esta situación, el Ejecutivo presentó este lunes la tercera propuesta salarial. En el texto, sostienen que “ante la negativa al nuevo planteo que se formulara el 30 de enero, el Municipio se ve en la obligación de proponer una alternativa secundaria para hacer frente a los compromisos salariales pendientes”.

Y en este sentido, proponen “hacer efectivo junto con el sueldo de febrero, pagadero en el mes de marzo, el ajuste por inflación del SAC, junto con una suma fija, no remunerativa y no acumulativa, de 3.000 pesos”.

A su vez, se comprometen a “hacer efectivo junto con el sueldo de marzo, pagadero en el mes de abril, el premio anual por presentismo, junto con una suma fija, no remunerativa y no acumulativa, de 3.000 pesos”.

Finalmente, proponen “convocar a la apertura de paritarias para el día lunes 2 de marzo y asegurar hasta tanto se logre un acuerdo salarial, un 25 por ciento del sueldo no remunerativo y no acumulativo a partir del mes de abril, pagadero en el mes de mayo”.

Si bien esta nueva propuesta será llevada a las bases por los representantes de los tres gremios, adelantaron que “tal como está planteada sería rechazada”.

Al respecto, Julio Acedo, secretario general de ATE, explicó a este medio que “seguimos reclamando el pase al básico del 25 por ciento no remunerativo de la inflación de 2019. El segundo semestre del año pasado se pagó no remunerativo hasta noviembre, cobrándose en diciembre. Pero en enero tenía que pasar al básico para que lo cobre el personal activo y un mes después los jubilados. Y eso sigue sin resolverse”.