CCU, que produce en Luján las marcas Heineken, Imperial y Schneider, entre otras, realizó una importante donación de alimentos al intendente Leonardo Boto. La empresa ya había donado otros insumos como camas y elementos para el personal de salud.

La compañía cervecera puso a disposición de los distintos municipios donde tiene sus plantas cerveceras y sidreras, elementos de primera necesidad para contribuir a paliar la crisis que experimentan sus comunidades cercanas en el marco del Covid-19.

“Tenemos un gran equipo de gente en la ciudad de Luján, más de 600 trabajadores, miles las familias involucradas en nuestro trabajo diario, entre proveedores locales y clientes. Queremos estar cerca de las autoridades y poner a disposición todos los recursos posibles que contribuyan a dar respuesta en este contexto difícil”, detalló Juan Pablo Barrale, Gerente de Asuntos Corporativos de la cervecera.

En este marco, la Municipalidad de Luján recibió 35.000 kilos de alimentos que serán utilizados en comedores y puntos de asistencia alimentaria, 12 camas de atención hospitalaria, 300 barbijos N95 y 100 gafas de protección visual para el personal de salud.

La donación fue recepcionada este martes por la mañana por el jefe comunal en un breve acto que tuvo lugar en el Museo de Bellas Artes y que contó con la participación del gerente de Recursos Humanos, Asuntos Corporativos y Legales del Grupo en Argentina, Agustín González, y el Gerente de la Planta Luján, Darío Mollo.

En total, la compañía entregará en distintas ciudades del país más de 100.000 kilos de alimentos que beneficiarán a más de 10.000 familias, a la vez que apoyará a los sistemas de salud con 40 camas de internación y 1000 elementos de protección personal como gafas y mascarillas de protección.

Desde CCU, que emplea de forma directa a 1800 personas en Argentina y a más de 600 en Luján, remarcaron que implementaron los protocolos de prevención necesarios para los trabajadores en sus plantas productivas para seguir elaborando y distribuyendo sus productos a fin de garantizar el normal abastecimiento, como establecen las normas dictadas por las autoridades nacionales.

“En el marco de esta crisis nos propusimos dos prioridades: Cuidar a nuestros trabajadores y trabajadoras, así como de las personas con las que nos relacionamos; y hacer lo necesario para que continúe nuestro trabajo, integrado en una cadena de valor que impacta en miles de familias. Nuestros productos (cervezas, sidras y vinos) forman parte de la cadena de valor de alimentos y bebidas, integrada por un 95% de PYMES que nos necesitan todos los días; y es nuestra responsabilidad cumplir con nuestro rol social en este momento. Siempre, siendo muy cuidadosos en cómo hacemos nuestro trabajo”, expresaron.