Este jueves por la mañana, empleados de la empresa de vigilancia Luján Vigila realizaron una asamblea en la puerta de la Cooperativa Eléctrica. Lo hicieron acompañados por representantes del Sindicato Único de Trabajadores Custodios y Afines (SUTCA), con el objetivo de reclamar mejoras en las condiciones de trabajo y la reincorporación de un compañero de trabajo que fue suspendido.

“La empresa venía haciendo descuentos a los salarios de los vigiladores, no cumplía con las normas de la cuarentena en cuanto a Covid-19, no proveía de nada al personal, entonces se habló con Hugo Franzoia, que es uno de los dueños de Luján Vigila, para hacer todos estos reclamos por la parte gremial”, contó Ricardo Bramuel, uno de los trabajadores.

“Pero en el medio de todos estos reclamos suspendieron a uno de los chicos. Se trató de hacer levantar la suspensión al compañero, pero no quisieron. Entonces, se les avisó que se iba a hacer la asamblea frente a la Cooperativa Eléctrica”, agregó.

En ese marco, la asamblea se llevó a cabo esta mañana. Y mientras se desarrollaba la protesta, que incluyó la colocación de una gran bandera en la puerta de ingreso a la Cooperativa, se realizó una reunión entre representantes de los trabajadores, uno de los dueños de Luján Vigila y el encargado de Recursos Humanos de la empresa prestadora de electricidad, que tiene contratada a la firma de vigilancia para el servicio de seguridad.

Y en ese encuentro, se definió que “la Cooperativa queda como intermediaria para regularizar con Luján Vigila los reclamos que se habían hecho y que se deben cumplir desde ahora en adelante. Y al compañero se le levanta la suspensión, tampoco va a legajo y queda como un error de la empresa”, explicó.

Además, detalló que los reclamos incluyeron “algunos sectores donde los vigiladores estaban en precariedad, porque no tenían baños, agua, pasaban frío, no tenían un techo para cubrirse o el techo era muy precario y no servía para los días de frío o mucho calor. Por ejemplo, en Santa Marta, donde se está haciendo la depuradora, ahí están cuidando y están carentes de varios recursos que necesitan. Además, en el cementerio una de las garitas está floja y no pueden resguardarse. Así que eso es algo que tienen que solucionar las empresas en conjunto, tanto la que presta el servicio como la que lo contrata”.