El barbijo pone un poco de freno a lo audible de las palabras. Nos oculta sonrisa. Nos recorta la cara a la mitad. Y en su función necesaria de estos tiempos, nos ubica a una distancia prudencial… pero esa distancia, ese barbijo, ese aislamiento social no han podido hacer cerrar los ojos cuando las necesidades se ven de calle en calle.

Y a ojos bien abiertos y a empuje solidario, la familia Aiello -Oscar, su esposa Viviana y su hijo Alexis- le dio inicio a una ayuda alimentaria que vieron que era necesaria y de urgencia en el barrio Parque Lasa, por lo que a partir de este mes se abrieron las imaginarias puertas del Merendero “El Repique del Lasa”, nombre que lleva la ya tradicional murga del barrio y que como otras actividades, se encuentra detenida ante el avance de esta pandemia.

De manera que, con el nombre que resuena como ritmo de encuentro, desde el domicilio de “El Puma” Oscar Aiello se entrega lunes, miércoles y viernes de 16.30 a 18 una merienda que quien la recibe, la transporta a su propia casa para mantener el distanciamiento y no generar ningún foco de posible contagio de coronavirus.

Un sorbo y muchos de solidaridad

Es como saborear juntos una merienda, aunque sea a la distancia, pero unidos por el humito de algo caliente que haga de la tarde un momento más apacible, en medio de estos días fríos.

“Esto surgió porque vimos que en el barrio no hay merendero y creemos que es necesario dar una mano”, comenzaba con el relato Oscar Aiello acerca de esta idea que ya está en marcha y que lo encuentra en una actividad que nunca ha realizado, pero viniendo con el empuje de los años como fomentista -varios años como presidente de la Sociedad de Fomento del barrio- y también desde su rol de fundador y director de la murga.

“En un merendero nunca estuve, pero sí ayudando cuando podemos con otros. Se han sumado para esta tarea mi esposa Viviana, mi hijo Alexis y algunos integrantes de la murga que se ofrecieron a ayudarnos. Y el lugar es mi domicilio, donde se entrega la merienda para que cada niño pueda llevarla a su casa, ya que por la situación de la pandemia no permite hacerlo en forma tradicional”. Y compartía la dirección exacta: Ferrari 1.582.

“Por el momento no sabemos la cantidad exacta de meriendas para preparar, porque recién estos días comenzamos. Igualmente, la idea es llegar a todos los vecinos que lo necesiten”.

Y acerca de cómo obtendrán la ayuda ellos para a su vez ayudar, decía: “Los recursos son por el momento de donaciones de personas que se enteraron que arrancábamos con el merendero. Así que toda aquella persona que nos quiera ayudar será bienvenida siempre y cuando sea. Necesitamos donaciones para realizar la merienda, por ejemplo, galletitas, leche, te, mate cocido, etc.”

Y remarcaba el tan necesario cumplimiento de las normas de seguridad de la salud. “Cumplimos con los cuidados: distancia, tapaboca o barbijo y solo se puede acercar un integrante por familia”, sostenía Oscar para que realmente la tarea solidaria y sumamente necesaria no incumpla con lo dispuesto en este tiempo de extremos y responsables cuidados.

Y mientras sumaba palabras como “la murga está detenida por el momento, todos extrañamos pero hay que cuidarse” -refiriéndose a “El Repique del Lasa’ y guardando el ritmo para cuando todo eso lindo sea posible-, ponen ahora manos para armar meriendas y ofrecerlas ante el frío, ante la necesidad de sentirse cerca, unos de otros, aunque sea -y tanto- mediante una taza calentita para que funcione como el abrazo que todos queremos darnos.

Para contacto

Teléfono: (2323) 642171
Facebook: El Repique del Lasa
Instagram @elRepiquedellasa