El Organismo de Control de Energía Eléctrica de la provincia de Buenos Aires (OCEBA) exige a las cuatro distribuidoras que operan en territorio bonaerense y a las cooperativas de electricidad, revisar la facturación de los usuarios para evitar errores de medición o recategorizaciones.

Según informaron desde el gobierno bonaerense, mediante una circular dirigida a las cuatro distribuidoras que operan en la Provincia (EDELAP, EDEA, EDES y EDEN) y a las cooperativas municipales de energía eléctrica, el OCEBA, dependiente de la Subsecretaría de Energía provincial, informó que “se deberá revisar la facturación de los usuarios, de modo tal que no sufran recategorizaciones o lecturas de consumo erróneas”.

Sobre la medida adoptada, el presidente del OCEBA, Marcelo Juiz, manifestó que “esta nueva circular busca generar una norma clara y precisa, que les informe a las distribuidoras cómo proceder para readecuar la facturación real. Dejando de lado el sistema de estimaciones de consumo que se utilizó durante los últimos períodos”.

Y destacó que “se tendrán en cuenta los consumos medios históricos de cada usuario. De esta manera se evitará que los mismos no sean recategorizados en escalas superiores a las que les corresponde por cuadro tarifario”.

La situación en Luján

Por un lado, a fines de julio funcionarios municipales se reunieron con representantes de comercios no esenciales y autoridades de la Cooperativa Eléctrica de Luján, con el propósito de abrir un canal de diálogo para la búsqueda de soluciones a los problemas de facturación del servicio eléctrico.

Los comerciantes plantearon que desde el inicio de las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio surgieron problemas en las mediciones y, por consiguiente, recibieron facturas que no coinciden con el consumo real de sus negocios. En este sentido, indicaron que en la mayoría de los casos los comercios afectados trabajaron en promedio a un 25 por ciento de su capacidad.

En este marco, “se solicitó a la proveedora de energía que establezca medidas tendientes a lograr facilidades extraordinarias de pago para los comercios no esenciales, que permitan afrontar las deudas en un contexto en el que el sector ha sufrido pérdidas incalculables”, señalaron desde la Comuna en aquel momento.

Mientras que a principios de agosto, los vecinos del barrio Luna no ocultaron su malestar por las boletas de electricidad que recibieron en sus hogares e iniciaron un reclamo ante la Cooperativa.

“Se trata de montos totalmente fuera de sí, que llegan hasta los 16.000 pesos para los hogares. Son cifras imposibles de abonar por más que haya prórrogas en el pago. Las familias no tienen trabajo o sus ingresos han disminuido por la cuarentena”, apuntaron.