El Municipio de Luján compartió el primer balance del trabajo realizado en la planta de tratamiento de líquidos cloacales de la localidad de Open Door.

En este sentido, “el compromiso asumido por el intendente Leonardo Boto al iniciar la gestión fue el de optimizar las prestaciones, mejorar las condiciones de trabajo del personal y garantizar el cumplimiento de las condiciones de descarga. En consecuencia, la recuperación de la planta se puso en marcha a partir de un plan de acción realizado en conjunto con los trabajadores municipales”, señalaron desde la Comuna.

Además, detallaron que “en la planta de vuelcos se restableció el servicio de agua potable para consumo de los trabajadores, se mejoraron las condiciones del cuarto de oficina y se normalizó el aprovisionamiento de artículos de limpieza. Asimismo, se desmalezó el predio y se lo iluminó con tecnología LED”.

“También se reorganizaron las condiciones de trabajo de los empleados y se entregaron herramientas y elementos de protección para desarrollar las tareas diarias -tales como ropa de trabajo, guantes de goma, botas, carretillas, rastrillos y palas-. Además, en el marco de la pandemia de COVID-19, se distribuyeron insumos de protección personal”, añadieron.

Por otra parte, puntualizaron que “se mejoró el camino de acceso a la planta, que se encontraba intransitable, provocando que los días de lluvia los empleados tuvieran que ingresar y salir a pie desde la Colonia Cabred, caminando tres kilómetros hasta su sector de trabajo”. Y sobre los aspectos técnicos, indicaron que se puso en marcha un plan de mantenimiento que incluyó la limpieza del pozo de vuelcos y la reparación de una bomba de 5.5 hp.

En relación al trabajo con las empresas atmosféricas, se abrió un nuevo camino para agilizar la salida de camiones y se hizo efectiva la obligatoriedad de entregar vales para la descarga de líquidos, permitiendo el control de los servicios contratados por las empresas. También se estableció el cumplimiento obligatorio de los horarios de ingreso de camiones a la planta, así como la prohibición de acceder los días de lluvia, que provocaba baches y huellones en el camino, tornándose intransitable-.

Estas medidas buscan garantizar el cumplimiento de las normas de vuelcos cloacales, prohibiendo la descarga de líquidos industriales en la planta.

En el sector de tratamiento, por su parte, “se puso en marcha un plan de mantenimiento que incluyó trabajos de desmalezamiento, desobturación de cañerías de salida de líquidos tratados, desobturación de acequias, y retiro de barros y líquidos esparcidos por el predio”, afirmaron.

A su vez, “se repararon dos de las tres bombas que estaban sin funcionar, el tablero principal y los automáticos del pozo de bombeo. A su vez, se realizaron trabajos de mantenimiento y reparaciones en los soplantes 1 y 2, en el barredor y se realizó la limpieza del airlift de traspaso de materiales inorgánicos, que se encontraba tapado por plantas y malezas. En este sector, también se destaparon cañerias de salidas de barro y se removieron los barros tratados de los piletones de secado, que se encontraban saturados. Finalmente, se instalaron luces leds en el predio -que estaba a oscuras-, y se pintaron los edificios”.

Al respecto, Gustavo Paredes, trabajador municipal del área, sostuvo que “hasta el 10 de diciembre esto era un abandono total, no funcionaba prácticamente nada, no había mantenimiento y no se trataban los líquidos cloacales como corresponde. Ahora cambió totalmente todo, se pusieron en funcionamiento las maquinarias, tenemos herramientas, ropa de trabajo, los predios están en condiciones, con luminarias nuevas y estamos en contacto siempre con responsables del municipio que vienen casi a diario”.