Será esa primera caricia para un pelaje enmarañado de abandono, frío y hambre, la que se deslice como gotita purificadora…la que deje de levantar el pelaje a contrapelo para suavizarlo con el sentido del amor. Será esa caricia que alguna vez tuvieron y perdieron pero no olvidaron…porque la cola vuelve a golpetear de un lado a otro cuando el recuerdo de algo tan lindo como es una caricia, regresa a recorrer todo el lomo. Será así, a fuerza de amor, que los perros se curan. Regresan a su esencia. Se paran ante la puerta de las posibilidades de volver a ser perros queridos o empezar a serlo.

A fuerza de amor, que tiene detrás el empuje del compromiso, la voluntad, la organización, de la gente como la que conforma a “Lujaneritos”, una asociación civil de protección animal que tiene la tarea de rescate, atención de animales en situación de calle y las lógicas campañas de adopción responsable para que la tarea, caso por caso, tenga el final esperado y merecido.

Y en tiempos de pandemia, al inicio de la misma y cuando ya hemos transcurrido más de 9 meses de este inesperado e inaudito tiempo, la asociación con diversas modificaciones, continuó y continúa con la actividad.

“Este año fue muy difícil para nosotros -lo fue para todos, lo sabemos-, porque recién arrancamos como protectora, si bien veníamos trabajando hace mucho tiempo con la colaboración de la gente”, decía María de los Ángeles Palacios, miembro de Lujaneritos, haciendo referencia a la obtención de la personería jurídica lograda a finales del 2019.

“El tiempo de cuarentena sin ferias es muy difícil porque siempre fue nuestro ingreso seguro que nos permitía costear gran parte de los gastos. Pudimos seguir gracias a las personas que se asociaron y fueron abonando la cuota mensual y a las donaciones que nos hacían llegar a nuestro punto de donación. También a raíz de esto implementamos el sistema de ‘mercado pago’ para que la gente que quisiera colaborar no tuviera que salir de su casa”, recordaba.

En esa línea, agregaba: “Como somos nuevos para algunas personas y otras recién nos están conociendo , todavía no somos un grupo numeroso de voluntarios , la comisión directiva está conformada por 12 personas que sí estamos trabajando desde el primer momento, aún durante la cuarentena, porque los rescataditos igual tenían que ir a la vete y era imposible esperar a que todo pase, al igual que los rescates no podían esperar…” Pero, con la desolación que pone dolor a pleno corazón cuando hay que tomar ciertas decisiones que representan un gesto de impotencia, tuvieron que poner un freno…

“La decisión momentánea de suspender los rescates tiene que ver exclusivamente con la situación económica, no podemos rescatar más porque así todos estarían mal atendidos, por el momento sólo podemos mantener a los ya rescatados, con su alimento, gastos veterinarios, 3 pagan pensionado porque son adultos o viejos y no es fácil conseguirles tránsito pero tampoco podemos rescatarlos, recuperarlos y luego devolverlos a la calle… no está en nuestra esencia y jamás pudimos hacerlo”.

Feria, pizzas y posibilidades…

Posibilidades, ciertas, reales, de una mejor vida para aquellos animales que han tenido un escenario poco feliz hasta que pasaron a ser Lujaneritos y entonces, hay una y miles de caricias transformando la textura de los pelajes y el alma.

“Este sábado 14 de noviembre retomamos la feria en el Parque San Martín, aunque la idea es ir llevándola a diferentes barrios ya que a veces la gente no puede acercarse al centro para colaborar. También estamos promocionando la venta de pizzas anticipadas para el 21 de noviembre, y nuestras cositas lindas de merchandising están todos los días a la venta en Dean Funes 521, de 10 a 19, y en unos días también pondremos a la venta el bono contribución para fin de año con muy lindos premios y a un precio muy accesible” mencionaba María de los Ángeles.

E invitaba a la comunidad a sumar colaboración: “En la urgencia puede colaborar con lo que pueda y quiera… alimento, balanceado, comprando una pizza, comprando algo de merchandising, dejando lo que pueda en nuestro punto de donación o mediante mercado pago, comprándonos algo en la feria, dejando alguna colaboración en la veterinaria de Lavalle y Güemes que es donde atendemos a todos nuestros rescataditos. Y si a alguien se le ocurre otra forma de colaborar, que se comunique con nosotros que todo es bienvenido”.

Al respecto, las vías de contacto son la página de Facebook, la cuenta de Instagram o los teléfonos (2323) 538038 y 608898

Y hay algo que es mejor… poder ser quienes ofrezcan espacio, tiempo y amor para algún rescatado y lo haga parte de la familia, ya que la adopción responsable es la meta a lograr en cada historia…

“Para adoptar responsablemente nosotros pedimos cosas que para algunas personas son exageradas pero para quienes rescatamos y los vemos mejorar día a día no lo son, esas cosas son casas bien cerradas, si tenés otros animales que estén vacunados y castrados , o sea que quien los tenga, los tenga bien…si no para qué adoptar uno más?, que puedas pagarle el alimento y la atención veterinaria como así sus vacunas” señalaba con la decisión del mejor tiempo para cada perro.

Los “Lujaneritos” tienen brillo. Porque han sido pulidos ida y vuelta ida y vuelta por esas manos diferentes a las que los abandonaron o maltrataron, manos que tienen cosquillas de caricias en las palmas, que se mueven a favor de ellos y que son inmensamente capaces de algo sublime como es el amor…en todas sus formas y hacia todos los seres…entonces, los Lujaneritos brillan.