Fue en busca del abrazo de esa parte de su familia allá, por las sierras cordobesas. Un cumpleaños de 15 fue el boleto a la decisión de ver a su bisnieta en ese especial momento. Pero esos abrazos de esa parte de la familia que fue a buscar y encontró, fueron -como nos pasó a todos- la postal de la piel con ausencia del cálido momento emotivo, porque llegó el virus, se expandió como pandemia y la cuarentena guardó esa posibilidad de continuar con los abrazos, para después.

En el medio, esta abuela, que con sus 80 y tantos años quiso ir y pudo, también quiso volver y no se pudo…quiere volver y no puede, porque ya no hay regreso posible en un medio de transporte común, porque solo una ambulancia podría asegurarle una adecuada vuelta y atención ante una posible descompensación en el viaje. Ahora agravado su estado, con EPOC, con la necesidad de la asistencia de oxígeno permanente, espera que la obra social que le pertenece a todos y cada uno de los jubilados, la pueda ayudar en esta instancia imprevista y estar de regreso para ser tratada en su lugar.

Reclamos

Estefanía, su nieta, se contactó con LUJANHOY para dar a difusión la tristeza de esta situación y la impotencia ante los trámites y reclamos que, por ahora, no han tenido respuesta positiva.

“Mi abuela fue en marzo a Córdoba a pasear y quedarse al cumpleaños de 15 de su bisnieta. Allá se enfermó y estuvo internada. Hoy en día ya no puede caminar sola, tiene EPOC, usa pañales y no puede estar más de 15 minutos sin el oxígeno, PAMI no quiere hacer el traslado porque dicen que ella viajó por voluntad propia”, nos contaba la nieta.

Y sumaba angustia en la continuación del relato: “Estuvo internada en Villa Dolores, donde muchas veces le prometieron el traslado, pero hace nueve meses que está esperando. Luego de la internación no fue la misma, ya no puede viajar en micro como viajó cuando fue. Necesita una ambulancia por el oxígeno que usa producto de la enfermedad que tiene. Pasó su cumpleaños varada allá, el Día de la Madre… ella espera volver a su hogar para estas Fiestas”, manifestaba Estefanía con la impotencia también de lo económico que tantas veces determina tantas y muchas cosas.

“El traslado en ambulancia cuesta más de 80.000 pesos. Hemos alquilado un equipo de oxígeno allá y hemos hecho trámites sin ninguna respuesta. Hemos intentado todo, hasta con abogados”, decía. Y acerca de esta decisión de hacer pública la situación, añadía: “Sería un pedido de ayuda para que PAMI colabore o que el intendente pueda solicitar la colaboración ante esta situación. Ella tiene su casa en General Rodríguez -nosotros somos de Luján- y hemos ido al PAMI de allá pero el UGL Central está acá en Luján. Por eso estamos tratando de que alguno de los dos intendentes, ya sea Mauro García de General Rodríguez o Leonardo Boto puedan hablar o intervenir con PAMI”.

Carolina se llama esta abuela, que fue en busca de los abrazos de esa parte de su familia allá en Córdoba. Es cierto, esa decisión de viajar fue voluntaria. Pero se enfermó y en eso sí que no tuvo ninguna voluntad de hacerlo.

Su familia lujanense la quiere de regreso. Ella y sus 80 y tantos años también lo quiere. Pero necesita respirar tranquila no solo con el oxígeno de una ambulancia, sino sabiendo que PAMI le cuida la vejez. ¿Será posible?