Por más que insisten en que se han preparado para afrontar la pandemia, los indicadores no sostienen esta afirmación.

El personal de sanidad está agotado, son pocos y están al límite de sus posibilidades.

El municipio incrementó la cantidad de personal y de funcionarios, pero no lo hizo en el personal de sanidad. Tampoco se ve que hubiese dispuesto algún premio o compensación al extraordinario esfuerzo que están haciendo.

Los empleados reclaman por más elementos de trabajo, de protección y más cantidad de personal, pero no hay respuesta.

Por otro lado, lo ocurrido con la pretensión de instalar un obrador ferroviario en Jáuregui resalta la falta de respuesta del ejecutivo.

No puede instalarse un obrador sin habilitar, y no puede habilitar en un predio con protección histórica, no sin antes pasar el expediente por el Concejo Deliberante, cosa que no ocurrió.

Además, el intendente hace una presentación de un muy buen plan de conversión del basural, (que por otra parte ya es la segunda o tercera vez que lo anuncia); pero mientras tanto, a lo largo de este año fueron arrojando los residuos a la laguna recientemente donada al municipio.

La laguna, que es una antigua tosquera, está en contacto directo con la napa, y por ello genera un importantísimo impacto ambiental, mucho peor que el que ya generaba el basural por su propia existencia.

Frente a estos hechos no queda otra opción que preguntarse: ¿Dónde está el intendente? ¿No ve la situación que está viviendo el personal de salud? ¿No ve que se está por incumplir la ley en Jáuregui? ¿No ve que los vecinos de Jáuregui necesitan una respuesta? ¿No ve que sus colaboradores están cometiendo un delito contra la salud pública mucho peor que el que representa la existencia del basural?

Pareciera que el intendente piensa que con anunciar grandes proyectos, (que no sabemos en qué año podrán llevarlos a cabo) es suficiente, pero no. Los grandes anuncios no pueden tapar todos los problemas que estamos viviendo hoy los lujanenses.

El intendente, que es muy activo, que tiene una gran capacidad de liderazgo y de trabajo debería corregir su enfoque: pensar menos en anunciar obras y más en resolver los problemas que tenemos los vecinos.

Sería muy bueno ver que se contrate más personal para salud, que se capacite aquellos que aún no tengan suficiente experiencia, que se acerque a los vecinos, de la cara y resuelva el tema del obrador, que sancione y desvincule a los funcionarios que tiraron la basura en la laguna, que consiga más oxígeno, más respiradores, y después, cuando todo eso esté resuelto, entonces sí, que anuncie todas las obras que pueda imaginar.

(*) Daniel Curci Castro es concejal de Juntos por el Cambio

Nota: los textos de opinión que se publican son de exclusiva responsabilidad de su autor y no expresan, necesariamente, el pensamiento del medio.