Los eventos religiosos en iglesias y lugares cerrados podrán realizarse respetando, como máximo, un aforo del 30% en zonas de alarma y de alto riesgo epidemiológico, según dispuso el gobierno nacional en una resolución que lleva la firma del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y que fue publicado este miércoles en el Boletín Oficial. En ese contexto, la medida rige en Luján por encontrarse en Fase 3.

En los considerandos de la Decisión Administrativa 593/2021, se explica que la Secretaría de Culto del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, que encabeza Guillermo Oliveri, “ha peticionado que se arbitren las medidas para que, en los lugares considerados de alto riesgo epidemiológico y sanitario y en situación de alarma epidemiológica y sanitaria, se autorice la realización de celebraciones y actividades religiosas, con un máximo de 30% de aforo de los lugares cerrados en los que las mismas se desarrollen”.

En tanto, en el Artículo 1° señala: “Exceptúase de la suspensión dispuesta en los lugares considerados como de alto riesgo epidemiológico y sanitario y en situación de alarma epidemiológica y sanitaria, a la realización de eventos religiosos en lugares cerrados que impliquen concurrencia de personas, en los que deberá observarse, como máximo, un 30 % de aforo”.

Y en el artículo siguiente se establece que “en el desarrollo de la actividad autorizada deberá garantizarse el cumplimiento de las Reglas de Conducta Generales y Obligatorias dispuestas en el artículo 4° del Decreto N° 287/21, prorrogado por sus similares N° 334 y N° 381/21 para disminuir el riesgo de contagio de Covid-19 y de los protocolos vigentes en cada jurisdicción.

Quienes participen de los oficios religiosos tendrán que hacerlo con tapabocas, manteniendo el distanciamiento social y cuidando el lavado de manos. Además, se deberá mantener la sanitización del lugar y tener disponible alcohol en gel, entre otras medidas de prevención.

La presente medida se da en el marco de la importancia de “ampliar, reducir o suspender las normas previstas, de acuerdo a la evaluación del riesgo epidemiológico y sanitario, previa intervención de la autoridad sanitaria nacional”.