Serán adultos, tendrán nuevos días e historias elaboradas con la base de los años, pero, seguramente guardarán entre los atesorados días, esos en los que otros pensaron en ellos, en sus días de infancia, en una fecha especial, en la posibilidad de hacerlos protagonistas de gestos especiales, como son esos gestos que priorizan la necesidad del otro.

Por eso, cuando pasen los años, quienes recibieron la caricia solidaria, seguramente sabrán cómo revivirla también, viendo al otro. Por eso, el domingo 29 de agosto fue un gran día y será un gran recuerdo a revivir tantas veces sea posible.

Porque ese día, un grupo de personas reunidas bajo la decisión de colaborar con la organización de un día especial, organizaron la celebración del Día de la Niñez, en Cortinez, concretando un encuentro de esos inolvidables.

A la mesa, ñoquis

El grupo organizador “La unión hace la fuerza” tuvo una grata idea: reunir a todos alrededor de una mesa para compartir un plato de ñoquis como menú principal, para darle luego paso al “postre”: una serie de actividades recreativas que desarrollaron en el predio de UVECOR.

La institución fue sede entonces de esta jornada compartida celebrando la niñez, donde las risas treparon al tan lindo cielo de domingo desde juegos como “El baile de la silla” o “El zorro astuto”, que los puso a toda diversión para luego compartir la merienda con un rico chocolate y tortas fritas.

“Por suerte salió todo hermoso. Los chicos estaban felices. Y queremos agradecer a la comunidad, a los comercios de Cortínez y a las familias que colaboraron”, decía Victoria, del grupo organizador, a modo de síntesis de un día especial, por un motivo más que especial: construir un gesto para la infancia de hoy, un gesto con ese sentido solidario que siempre se aferra a los recuerdos y hace que seguramente en el mañana, reviva cada vez que se lo necesite.