Foto: Santuario de Luján

Este sábado, en la víspera de su día, se celebró en la Basílica Nacional Nuestra Señora de Luján la Santa Misa de Cambio de Manto, ceremonia tradicional que se comparte año a año como “gesto de amor junto a nuestra Madre, la Virgen de Luján”, remarcaron desde el Santuario.

Bajo el lema “Te quedaste con nosotros para siempre”, la ceremonia fue acompañada por los obispos de la Región Pastoral Buenos Aires; monseñor Oscar Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina; monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y vicepresidente I del Episcopado Argentino, y el equipo sacerdotal del Santuario y Basílica Nuestra Señora de Luján. Y en ese marco, Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de Mercedes-Luján, presidió la Eucaristía.

A través de su homilía, Jorge Eduardo Scheinig expresó: “Te quedaste con nosotros para siempre”, tal cual el lema que eligieron para este año y que forma parte del camino hacia la celebración de sus 400 años entre nosotros.

“La presencia de María de Luján es fuente de vida para nuestro pueblo y para cada una y cada uno de los peregrinos que se acercan a esta, su casa. Ella consuela, pacifica, renueva. Su mirada y su corazón de Madre nos hacen sentir que la vida es valiosa, que vale la pena seguir luchando y apostando por la propia familia, especialmente los hijos y los ancianos, y también por la familia que somos todos”, señaló.

“Sus manitos que están juntas y cerquita de su corazón, son el signo de que Ella está en estado de permanente por nosotros y eso nos da una enorme seguridad”, agregó.

A su vez, destacó que “la presencia de la Virgen en nuestras vidas es por la Voluntad directa del Hijo de Dios. Que la Virgen se quede entre nosotros para siempre es Voluntad de Dios”, al tiempo que dijo: “Toda la vida de Jesús ha sido la revelación que Dios es un Padre cercano y lleno de ternura. Nos ha manifestado que Dios en nuestro Abba, es decir, papito, papá dicho de forma cariñosa. Y ahora desde la Cruz, nos revela que su Madre, es nuestra Madre. No cabe la menor duda que Jesús desea darnos la seguridad y la tranquilidad que somos hijas e hijos de Dios y de María, para que nada nadie nos quite esta seguridad de amparo y amor”.

“Tenemos que redoblar nuestros esfuerzos misioneros, porque nuestro pueblo necesita experimentar con urgencia su cariño, su ternura entrañable, su calor. María es el rostro femenino de Dios, que al contemplarlo nos hace saber que Él estará a nuestro lado siempre, que su misericordia está asegurada y que jamás nos abandonará. La gran revelación de Jesucristo es que Dios es nuestro Padre, que tenemos Madre y que por lo tanto somos hijas e hijos, que estamos en buenas manos y que no hay que tener miedo. Si esto es así, ¡nosotros somos hermanos!”, enfatizó Scheinig.

Por su parte, afirmó que “toda la Patria necesita de más fraternidad. Nuestro querido Buenos Aires, necesita de más fraternidad. Esto quiere decir, estar presentes en todas las situaciones humanas, pero muy especialmente en las de mucha fragilidad. Allí, estamos llamados a acompañar con una palabra de aliento y con nuestras manos solidarias. La misión por la fraternidad, siempre es solidaridad con los más pobres, los enfermos, los sufrientes”.

Luego, recordó que “estamos participando del cambio de manto de Nuestra Señora de Luján, que es un hermoso signo que también nuestra querida Madre, la Iglesia necesita renovarse siempre. Nos sumamos a nuestro querido Papa Francisco, que mimado por el Espíritu Santo, lleno de valentía y parresia, de mil maneras nos invita permanentemente a ser una Iglesia en salida, samaritana, misericordiosa, fraterna, cercana y llena de ternura”.

Y completó: “Quisimos hacer este gesto en este día en que toda la provincia eclesiástica de Buenos Aires, comienza una misión con las imágenes de Nuestra Señora de Luján. ¡Qué hermoso es este día de renovación del manto, y de renovar las fuerzas para la misión y renovar a nuestras iglesias Particulares y toda la iglesia! ¡Viva la Iglesia! ¡Vida el Papa Francisco!”, completó Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo de Mercedes-Luján.

En este sentido, al finalizar la Eucaristía los obispos brindaron la bendición a cada una de las imágenes réplica que recorrerán el conurbano bonaerense llevando la imagen de la Virgen de Luján, patrona del pueblo argentino.

8 de mayo

A las 8.30 se realizó el Izamiento del Pabellón Nacional en la Plaza Belgrano.

A las 9 se llevó a cabo la Sesión Especial por el Día de la Virgen. El Concejo Deliberante, el intendente y autoridades eclesiásticas homenajearon a la Virgen a través de la tradicional sesión que se realiza en el Salón Cultural del Complejo Museográfico Provincial “Enrique Udaondo”.

A su vez, desde la Basílica Nacional informaron que habrá diversas misas, entre ellas, a las 8, 9.30, 11, 13, 15, 17 y 19.

En tanto, a las 15 se celebrará la Misa Central.

Mientras que a las 18 se rezará el Rosario.