Transitar con seguridad y soltar alegría en los colores de una plaza, son dos sueños construidos con el sostén de proyectos que la Asociación Civil Autismo Luján ha moldeado en este último tiempo, para también sostener siempre la esperanza de ese logro posible al que apuestan con la tarea diaria de mirar y mirarse.

Ese logro es el de la verdadera inclusión, la que tenga en cuenta diversos aspectos de la cotidianidad y de carácter indispensable como lo es el tránsito seguro y la diversión en un espacio público.

En ello han puesto su capacidad de gestión, su profundo amor y su percepción concreta de la mirada en comunidad, poniendo a consideración del Concejo Deliberante dos proyectos que tienen un mismo objetivo: la inclusión social.

“Desde la Asociación Civil Autismo Luján se ha trabajado en un proyecto para construir una plaza en el barrio La Palomita y una bicisenda que una Luján con Pueblo Nuevo. El proyecto se presentó recientemente bajo número de expediente municipal 88123/22 y se lo llamó proyecto ‘Corredor accesible, inclusivo y sustentable del camino nuevo’. Con esto pretendemos que se de respuesta a varias necesidades de la población del partido de Luján, especialmente a aquellas que presentan alguna discapacidad”, señalaron.

Además, mencionaron que “desde la Asociación y las más de 400 personas que apoyaron esta iniciativa entendemos que la implementación de este proyecto permitirá que todas las personas, tengan o no una discapacidad y sin importar su edad o género, puedan superar algunas barreras y hacer un uso seguro de la vía pública. Y contribuirá a que todas y todos los ciudadanos, desde un profundo sentido solidario y con perspectiva de derechos, tomemos conciencia de las necesidades particulares que tienen las personas con discapacidad”.

Y remarcaron, además, la importancia de lo proyectado: “La necesidad de un lugar de esparcimiento es un derecho humano y eso se pudo sentir con fuerza durante el período de pandemia y la vigencia de las medidas de aislamiento donde todos supimos valorar el tener un espacio verde cerca de casa. La necesidad de la bicisenda es algo que padecemos quienes hacemos el trayecto por la avenida Fray Manuel de Torres desde Luján hasta Pueblo Nuevo o, incluso, hasta Jáuregui. Muchos vecinos y vecinas han perdido la vida en ese trayecto yendo o viniendo de trabajar, son pérdidas irreparables causadas por la ausencia de obras con las que se evitarían este tipo de accidentes. Vale recordar a la maestra jardinera Malvina María Freggiano de Issasi, quien en el año 2009 fue embestida por un camión a la altura de la Abadía San Benito cuando iba en bicicleta”.

Y por últmo, expresaron: “Lo pensamos como un corredor con la idea de que pueda convertirse en un área apreciable por el diseño potencial que puede tener ese camino que une dos pueblos que en realidad son uno solo. Puede tener un buen arbolado, una buena señalización, el uso de energías limpias para la iluminación, algunas paradas para quienes deseen hacer caminatas, actividad física o un simple un alto en el camino para descansar. Esperamos que sea una obra que consolide derechos y que, además, invite a más gente a sumarse y participar de este tipo de propuestas que hacen bien a todos los lujanenses”.

Amparados en su fuerza

Se consolidan desde las dificultades y los logros. Se fortalecen en todo aquello que pueden ofrecerles a quienes tanto necesitan de la acción en la palabra “empatía”.

El autismo cerca paisajes pero se puede traspasar todo, cuando hay familias con tanto amor y sentido común, como las que conforman Autismo Luján, una Asociación que continúa su tarea aún con la realidad de las dificultades.

“El grupo está trabajando, no ha cambiado nada en las condiciones en las que estamos transitando nuestras realidades… siempre muy difíciles. Tanto en educación como con las obras sociales y los tratamientos, todo está bastante complicado. Estamos con dificultades económicas que limitan nuestro funcionamiento pero estamos trabajando, por ejemplo con este proyecto. Espero nos escuchen”, señalaba a LUJANHOY Ianina Ojeda, miembro fundadora de Autismo Luján.

“Estudiamos mucho para hacer este trabajo, el proyecto completo no es algo improvisado. La idea de plaza inclusiva no es solo un voluntarismo o una rampa, es cambiar la perspectiva y estudiar a los que saben para proyectarla”, decía, al tiempo que destacaba las grandes expectativas que sostienen de ver concretado el proyecto.

“Va a ser importante para todos y todas, un espacio para compartir, con actividades para niños, niña s, adolescentes, jóvenes, adultos y los mayores, con y sin discapacidad, con respeto a la naturaleza, arbolado autóctono, con baños -como corresponde-, con cestos de basura que favorezcan la clasificación para reciclado, donde todo Luján pueda pasar un rato o una jornada. La proyectamos con canchas, juegos de gimnasia y la bicisenda que comunique con Pueblo Nuevo de manera segura, aprovechando ese camino que es tan hermoso. No me gusta la frase ‘poner en valor’, es una frase muy relacionada con el valor monetario, hay que aprovechar lo que tenemos respetando todo y a todos. Si esto se consigue, va a ser una novedad en la zona, un ejemplo para los otros municipios. Y tenemos los recursos, no es tan caro. Y también tenemos mucha gente que sabe de ecología, de discapacidad, de urbanismo. Es poner en juego las fichas y que todos participemos”.

Así, el doble proyecto que impulsa la Asociación Civil Autismo Luján nos incluye. Porque incluye ese deseo universal de vivir y convivir, mejor.