La etapa final de la 31° edición de los Juegos Bonaerenses se disputó en Mar Del Plata del 1 al 6 de octubre. Allí, más de 200 deportistas representaron a Luján y lograron grandes resultados. En ese marco, en total fueron 18 las medallas obtenidas: seis doradas, cinco plateadas y siete de bronce.

Y entre ellos se encuentra Francisco Astudillo, quien se colgó la medalla de bronce tras cruzar tercero la meta en la categoría Sub 18 de la prueba atlética de 10 kilómetros, que por primera vez se corrió en los Juegos Bonaerenses.

Francisco Astudillo nació el 8 de agosto de 2005, tiene 17 años y actualmente cursa el 5° Año en la Colegio Inmaculada Concepción de Jáuregui. Y a las responsabilidades que tiene como todo joven estudiante, le suma el compromiso por el entrenamiento, ya que además de correr juega al básquet y rema.

Tras su participación en Mar del Plata, el joven vecino de Pueblo Nuevo dialogó con LUJANHOY sobre su pasión por el deporte, el podio logrado en los Juegos Bonaerenses y sus sueños.

¿Cómo nace esta pasión por el deporte?
– Por empezar, siempre hice básquet y con la pandemia tuve que comenzar con los deportes individuales, ya que no permitían las disciplinas grupales o por equipos. Ahí elegí el re mo y me gustaba salir a correr. En remo un día el entrenador nos mandó a correr la vuelta al club, son 1.500 metros alrededor de “El Timón, y se hacía por tiempo. Los días que hacíamos esa prueba eran los que más me gustaban, ahí me di cuenta que tenía que tener alguna competencia de atletismo. Entonces, decidí anotarme en los Juegos Bonaerenses 2021 para correr una distancia similar en pista. Quedé afuera en la Etapa Local, pero seguí entrenando en el Club “El Timón”.

¿Ahí decidiste ir por más?
– Sí. A fines de 2021 me empecé a interesar por los triatlones y decidí prepararme en verano para mi primer competencia en enero de este año. Al terminar la escuela comencé a practicar, a veces solo y otras con mi amigo Tomy y la ayuda de su papá, Guillermo Monteagudo, que nos enseñaba y acompañaba, ya que antes hacía estas carreras y es un referente local de este deporte. Y también conté con la ayuda de Mario Idalgo en la parte del ciclismo. Ya durante este año hice varios triatlones y duatlones, obteniendo buenos resultados tanto en mí categoría como en la clasificación general. Y cuando abrieron las inscripciones para los Bonaerenses me anoté en 1.500 metros pista, 10K y básquet 5×5. En 10K clasifiqué a Mar del Plata como representante de Lujan y en las otras dos disciplinas quedé afuera en la Etapa Regional.

¿Dónde entrenás habitualmente y con quién?
– Entreno básquet en el Club Quilmes de Mercedes, hago remo y gym en el Club Náutico “El Timón” y corro en la pista del club y en los alrededores de Villa Flandria. Y quiero remarcar que fue Gustavo “El Mono” Crinigan quien me entrenó para estos Juegos Bonaerenses.

¿Qué expectativas tenías al llegar a Mar del Plata para disputar la final de esta disciplina nueva en los Juegos?
– A Mar Del Plata fui a darlo todo, sin esperar muchos resultados por el hecho de que estaba priorizando los demás deportes. Y el podio me tomó por sorpresa. Pero pude traer la medalla de bronce a Luján y eso es un orgullo muy grande.

Después de la gran actuación que tuviste, ¿qué se viene ahora?
– Lo que viene ahora es centrarme en un solo deporte para poder explotarlo al máximo y ver hasta dónde puedo llegar, seguir mejorando y buscar nuevas carreras y entrenar para mejorar mi desempeño y así lograr mejores resultados en los próximos Juegos Bonaerenses. Y el Triatlón de la Paz es un objetivo que tenemos con mi amigo Tomás Monteagudo en enero del próximo año.

¿Cuál es tu sueño en este deporte?
– Mi sueño es poder participar en competencias internacionales y poder tener buenos resultados.

Por último, Francisco Astudillo agradeció a su familia, amigos y a toda la gente que lo apoya día a día en lo que hace. Y mientras lo hacía, se volvió a atar los cordones, saludó y se fue a correr por las calles de la Villa como todos los días. Ahí donde le da vuelo a los sueños, los mismos que después va convirtiendo en realidad.