El coro está dirigido por Brunilda Godoy y lo conforman docentes jubiladas de la Asociación.

Un un pizarrón eterno que las encuentra en lo cotidiano. Invisible quizás, pero tangible desde el gesto de enseñar. Hay palabras que tienen al aire rastros de tiza, como si un caminito zigzagueante las escribiera una y otra vez en el afán del aprendizaje.

Hay un beso sonoro, un buen día, un abrazo y un buen deseo de mejor futuro que tienen como tesoro inacabable. Son docentes, se jubilaron, siguen siendo docentes. Y forman parte en nuestra ciudad de la Filial lujanense de la Asociación de Educadores Jubilados y Retirados de la Provincia de Buenos Aires, Filial que cumplió este año, su 75 aniversario.

Acerca de este almanaque especial y también pensando en el 2023 que ya llega, dialogamos con Nélida Sica, presidente de la Comisión Directiva de la Asociación, que realizaba un balance en palabras: “Este año ha sido un año de mucho trabajo, nos propusimos festejar los 75 años con distintas propuestas, desde las tradicionales como la ayuda que brindamos a quienes nos piden desde la comunidad, también el acto de entrega de diploma del alumno becado en sus estudios de Inglés -y que agradecemos a la profesora Mirta Curti- y otras actividades. Pero también hicimos festejos que tienen que ver puntualmente con estos 75 años que la verdad parece mentira que hayan pasado tantos años desde que aquellos pioneros en aquella época crearon la Asociación, así que hicimos un almuerzo, también una muestra de pintura, la presentación de un libro de una docente jubilada, Liliana Boiteaux, que además de ser socia participó durante mucho tiempo en nuestra Comisión Directiva, bueno, ella presentó un libro de literatura infantil llamado ‘Tal vez’. También hemos tenido un taller de Italiano para quienes les gusta el idioma y varias actividades más, varias propuestas”, decía Nélida.

Al acto, señoritas

Sin guardapolvos, sin el portafolios, sin los dedos suavizados de tiza, pero con el alma docente por siempre, se reunieron en el Complejo Museográfico Enrique Udaondo este pasado jueves 15 de diciembre para -con la conmemoración puntual del aniversario- realizar también un homenaje: hubo docentes que fueron homenajeadas por ser las jubiladas con mayor antigüedad formando parte de la institución, de manera que allí estaban, queridas, respetadas y celebradas Beatríz Berti, Delfina Berti, Marta Castellanos, María Teresa Condese, Ana María Cortada, Aída De Lorenzi, Sonia Gianoti, María Adela González, Honoria Llovet, Berta Mazzáfero, Ester Alicia Mileo, Beatriz Pertusi, Dora Rolla y Ana María Tonini.

Todas ellas por entre también familiares de quienes por diversos problemas no pudieron asistir al evento, que contó con la presencia del intendente municipal Leonardo Boto y la participación del Coro “Un canto a la vida”, que dirige Brunilda Godoy Ríos y que se desarrolla en la Asociación, como así también la actividad de ballet folclórico cuya dirección está a cargo de Silvia “Kikú” Falcione.

En actividad siempre

El ballet, dirigido por “Kikú” Falcione, también está integrado por docentes jubiladas de la Asociación

“Estamos muy contentas, fue un año muy activo” nos decía Nélida y a juzgar precisamente por las actividades, hay un movimiento que no se detiene y que surge de esa sede de la calle Ituzaingó entre Francia y 9 de Julio. “Nosotras proponemos muchas cosas pero nos ayudan mucho otras instituciones como PAyS, entre otras, porque tenemos una cuota muy baja, así que estamos esperando que nos aumenten el monto -20 pesos por mes – y con esa cuota es entonces muy poco el dinero que se recauda, dinero que es el que disponemos para hacer ciertas cosas, pero siempre encontramos un lugar, alguien que ayuda y podemos hacer diferentes eventos para recaudar y utilizar ese dinero en propuestas para los docentes jubilados”, mencionaba la presidente de la Asociación.

Y agregaba: “Nos han reclamado paseos pero este año la verdad no hemos tenido tiempo, pero el año que viene los vamos a hacer. Tenemos una casita en Córdoba -Villa Carlos Paz- que está muy linda y es muy accesible. Es una buena oportunidad para que los socios puedan viajar, pero también pueden ir invitados, tiene que haber un socio que los presente. La verdad que es una casita muy familiar, está muy bien equipada, la Comisión Central le ha hecho muchos arreglos, la ha mejorado muchísimo, tiene televisor en todas las habitaciones, baño privado y demás. Está muy linda, vale la pena. Ofrece media pensión, hay personal que cocina y muy bien, toda la gente que ha ido este año han venido muy contentos y han reiterado el paseo”.

En tanto, invitaba: “Les pedimos a las docentes jubilados que se asocien a la institución, es muy accesible, la cuota es mínima y pasamos momentos muy agradables y que sepan que tenemos muchas cosas pensadas para el año que viene que después vamos a ir difundiendo”.

Y acerca de la sede y su mantenimiento, indicaba: “Está muy bien. El edificio pertenece a la Comisión Central pero nosotros -nuestra Filial rige a todas las filiales de la provincia de Buenos Aires- somos quienes la mantenemos colaborando con la limpieza, con diferentes arreglos, este año se hizo un análisis del agua del tanque, por ejemplo. Tenemos una secretaria que está martes y jueves a la mañana que brinda información, colabora y ayuda en la sede”.

Y desde la docencia, como emoción, sostenía: “Ha sido muy emotivo todo este año y cada año también, eso del enseñar que uno lo tiene dentro, no lo pierde nunca, en todo momento trata de manifestarlo a través de distintas opciones que se le presentan en la vida cotidiana como por ejemplo ayudar a un nieto o el estar con los chicos que seleccionamos para las becas de secundaria y bueno, la docencia siempre está presente. El docente dentro de uno siempre está, es imposible despedirse de una actividad, una profesión como ésta. En la Asociación tratamos de reflejar eso, porque esa parte de la educación nunca la tenemos que perder, somos una Asociación de Educadores Jubilados y Retirados, no somos un gremio ni un lugar específicamente de diversión, sino , repito, una Asociación de docentes y tratamos de implementar actividades donde se refleje todo eso, poniendo la mejor voluntad”.

Contentas también por la incorporación a la Asociación de diversas docentes recientemente jubiladas que aportan entusiasmo nuevo al andar con tanta trayectoria, Nélida finalizaba diciendo: “Le hemos dedicado gran parte de nuestra vida a la docencia”.

El año fue especial: 75° aniversario pero, además, cada día tiene la esencia que hace tantos años atrás les puso un guardapolvos y salieron a mostrar el mundo desde un pizarrón. Hoy, ya están jubiladas pero la docencia sigue, en todo.