El intendente Leonardo Boto supervisó las obras de remodelación del edificio El Colonial, con el triple objetivo de transformarlo en la futura sede de Culturas y Turismo, un centro cultural y un punto de información turística.

“Apenas iniciamos la gestión de gobierno tomamos la decisión de recuperar este edificio emblemático, que funcionaba sin habilitación y con la concesión vencida desde hacía años, y comenzamos a planificar su puesta en valor para revertir un estado de deterioro notable. Las obras en marcha nos permitirán remodelar y refuncionalizar el edificio, adaptándolo a nuevos usos pensados tanto para los lujanenses como para los turistas”, señaló el jefe comunal.

En una primera etapa, se llevan adelante trabajos de refuncionalización de los espacios, adaptándolos a los nuevos usos que tendrá el edificio en sus dos plantas.

En este sentido, la planta alta albergará oficinas directivas, oficinas administrativas y una sala de reuniones, en tanto que la planta baja contendrá una gran sala de usos múltiples, baños para mujeres, hombres y personas con discapacidad, un comedor con cocina y un depósito.

Además, en el borde exterior del edificio se construirá un hall recibidor techado, una galería con vista al río y un pequeño escenario. El acceso desde el terraplén se resolverá a través de una rampa enmarcada por un pórtico.

“La primera etapa en marcha incluye la renovación de cubiertas y cielorrasos, la reparación de muros existentes y la instalación de nuevas paredes de mampostería. En la segunda etapa se avanzará con la instalación de servicios, trabajos de pintura y revestimientos, y la colocación de artefactos para baños”, detallaron desde la Comuna.

Por su parte, el secretario de Culturas y Turismo, Nicolás Capelli, comentó que “cuando finalicen las obras los vecinos y vecinas de Luján van a contar con un nuevo espacio cultural apto para todo tipo de actividades y los turistas con un punto de información y asesoramiento, en un ámbito que va a estar vinculado con la ciudad y con el río. Quiero destacar la labor del arquitecto Germán Verdejo, quien trabajó en el proyecto de forma desinteresada porque fue su abuelo el constructor original del edificio, y esto habla del sentido de pertenencia que los lujanenses tenemos con nuestra ciudad y nuestro patrimonio”.

Las obras son financiadas por el Ministerio de Cultura de la Nación y supervisadas por la Secretaría de Servicios Públicos, Obras e Infraestructura.