Ahora, ya, tenemos un año nuevo. De un día al otro cambiamos número y la sensación de cambio abrupto nos invade. Desde esa creencia hay un espíritu de alegría que nos pone de cara al estreno.

Sin embargo, también en esta dualidad de actitudes, aparece la certeza del proceso. De vernos en la tarea cotidiana de transitar de la mejor manera lo inevitable, de construir mejores días, de afrontar dolores, de valorar risas.

En ese proceso están siempre los espacios solidarios, esos donde el almanaque no les dice cerrar por vacaciones y el descanso de sus referentes y organizadores es como se pueda. Porque comenzó el año 2023 y la taza de leche no se puede hacer esperar hasta marzo. El plato de comida no se guarda para una próxima entrega iniciado el ciclo lectivo.
Hoy, esta noche, mañana en la mañana, ahora mismo hay quienes necesitan esa ayuda ni más ni menos que para alimentarse. En vacaciones. A pleno enero y febrero. Sí, sí, ahora y cada día, como vos, yo, usted, ustedes, nosotros, diariamente. Todos nos sentamos ante un plato de comida. Y desde los espacios solidarios se piensa y hace para esa mucha gente que necesita ayuda para lo indispensable: comer.

En nuestra ciudad existen muchos y cada vez más, comedores, merenderos -o ambas actividades en un mismo espacio –que se ponen la tarea en el medio del pecho y a latido solidario, cocinan, abrigan, entretienen, escuchan, solucionan o intentan todo eso. Esos lugares de vecinos mismos para los vecinos mismos, no han cerrado por vacaciones y estaría bueno, muy bueno, que pensemos y accionemos para ofrecerles ayuda.

Listado de corazones solidarios

El almanaque es una circunstancia. Una organización universal inevitable y una organización particular para que cada quien se acomode o reacomode en los tiempos de vida en sociedad.

Y así como el periodo de descanso se espera, merece y necesita y varias son las áreas con sus actividades que entran en receso, no sucede lo mismo con los Comedores y Merenderos. Allí, todo tiene una tarea incesante, porque las urgencias humanas no se pueden guardar para otro momento.

Desde LUJANHOY compartimos un listado con los contactos de aquellos lugares de solidaridad que hemos difundido durante 2022 y años anteriores, para que nuestros lectores tengan datos precisos y resumidos aquí. y si estuviera dentro de sus posibilidades, ayudar.

Entre otros, algunos son:

Merendero “Los Peques del barrio”, barrio Santa Marta. Referentes: Rosa y Araceli. 2323-545392/2323627373. Facebook: Los peques del barrio.

Merendero “Una luz de Esperanza”. Barrio Ameghino. Referente: Stella Altamirano. 2323-354540.

Merendero “Los pibes del barrio”. Barrio San Jorge. Facebook: Merendero Los pibes del barrio.

Merendero “Nubes de amor”. Barrio Parque Lasa. Referente: Flor Brayotta. Facebook: FlorrBrayotta.

Merendero “Juntos a la par”. Barrio Villa del Parque. Referente: Vicky Salomón. 1165436508. Facebook: Vicky Salo.

Merendero “Piecitos pequeños pisando fuerte”. Barrio Villa del Parque. Referente: Alejandra Eugui. 2323 674892. Facebook: Merendero Villa del Parque.

Comedor y Merendero “Pequeños gigantes”. Barrio San Fermín. Referente: Mónica Luna. 1136881810

Comedor y Merendero “El ángel de la bicicleta”. Barrio San Fermín. Referente: Laura Vega. Facebook: Comedor Comunitario

Comedor “Esperanza”. Barrio Padre Varela. Referente: Alexandra. 2323 621512. Facebook: Alexandra Card

Comedor Nocturno “Granito de Arena”. Barrio San Jorge. Referente: Lucía Zárate. Facebook: Lucía Irupé.

Comedor Comunitario “El Triunfo”. Barrio San Jorge. Facebook: Comedor Comunitario El Triunfo.

Comedor “Corazones abiertos”. Barrio Americano. Referente: Claudia. 2323656899

Estos son algunos de los espacios solidarios con los que hemos tenido contacto en estos últimos tiempos desde LUJANHOY.

En ese marco, invitamos a aquellos comedores y merenderos que no hemos nombrado para que sumen sus datos en los comentarios al pie de esta nota o nos escriban a nuestras redes sociales o al mail [email protected]

Comenzó un nuevo año pero la realidad no cambió al otro lado del primer día del almanaque. No hay vacaciones para las necesidades. Pero ante todo, lo que permanece y sostiene es la solidaridad.