Siguen haciendo huellas al piso con sus pasos rítmicos y huellas al aire, con esos pañuelos y los chasquidos de dedos que construyen como gesto vivo del folclore que como estandarte de vida, celebran cada ensayo, cada presentación, en cada peña, en cada escenario.

Y ahora -por tercer año- estuvieron allá, en Cosquín, en el Festival al que todo artista quiere llegar.

“La Telesita”, desde Torres, haciendo historia. La Agrupación dirigida por Rita Roldán tuvo su primer momento de felicidad cuando cuatro de sus bailarines fueron parte de la Apertura del PreCosquín, el 16 de enero, algo que Rita calificó como “tremendo orgullo”. Y no es para menos.

Los pasos danzantes continuaron su camino de ritmos folclóricos el domingo 22 de enero, cuando cerca de las 22.30 “La Telesita” participó de La Peña Oficial, y a las 23.30 en el Patio del Festival, allí en la Plaza Próspero Molina.

Aferrados al folclore

A todo corazón, empujando siempre la actividad con la realización de diversos eventos para sostener los gastos que conlleva el moverse de escenario en escenario, ataviados de la más prolija manera, con el corazón vestido de lujo y honor a lo que hacen, “La Telesita” musicaliza en danza la tradición de la Patria.

“Fue nuestro tercer Cosquín, estamos felices de haber podido bailar y que nuestro nombre haya sido escuchado allí en la plaza Próspero Molina, cuando dijeron ‘Agrupación La Telesita de Luján’. Fue orgullo lo que se sintió, lágrimas de felicidad brotaron al desfilar por las calles de Cosquín escuchando al público aplaudir, mimos, piropos por nuestra vestimenta, fotos y más fotos de nuestros conocidos y no conocidos, pasión derramada por esas calles”, decía Rita Roldán describiendo las sensaciones vividas y claro, atesoradas para siempre.

“Gracias a todos los que hicieron posible que logremos viajar colaborando.. Y sobre todo, a los bailarines y familias por el esfuerzo. Parte del grupo pudo cumplir este sueño, 22 corazones Telesitos iluminados brillaron una vez más”.

Y ese brillo se les queda anudado al cuello como pañuelo, atadito a la falda en vuelo, sostenido en el repique de las botas y los tacones en escena, en cada escena de las que vendrán, porque estar en el Festival de Cosquín es, sin dudas, un logro, un sueño, un inmenso disfrute. Y todo eso hecho concreción por La Telesita, que estuvo y fue parte del arte folclórico, ¡Allá en Cosquín!