Comparten algo fundamental a la hora de llegar a los objetivos: el entusiasmo. A la par, transitando las mismas sensaciones y realidades cuando de sobrepeso se trata, apuestan a sentirse y estar mejor, aportando ese entusiasmo necesario para que la actitud y tarea diaria, pueda sostenerse en el tiempo y sea una ofrenda de cada uno hacia cada uno de los integrantes de la Asociación de Lucha Contra la Obesidad (ALCO), que reúne ese deseo de bajar de peso con la decisión y fortaleza para lograrlo, desde un ambiente de alegría y entretenimiento también.

Hablar de ALCO resulta pensar en una gran trayectoria, ya que el grupo lujanense deriva de la Fundación ALCO creada y coordinada por el Dr. Alberto Cormillot hace más de 60 años, brindando ayuda a personas con sobrepeso y obesidad. En nuestra ciudad, el grupo de ayuda mutua está teniendo sede en la Sociedad de Fomento del barrio Zapiola.

Y con Erika Skirka, tesorera de ALCO, dialogamos para hacer un poco de historia sobre la institución, conocer detalles de las actividades e incentivar a quien lo necesite para que pueda acercarse y sumarse a la experiencia.

“ALCO Luján se inauguró en julio de 1982 y jamás cerró sus puertas. Primeramente funcionaba en el Hogar Ricardo Castellanos de la calle Mitre, frente a la plaza Colón. Luego en la Escuela 501, ubicada en avenida Humberto. Y ahora en la Sociedad de Fomento del barrio Zapiola, en la calle Zapiola 2.354, entre avenida Libertad y Capitán Luján. Forzosamente, durante la pandemia tuvimos que recurrir a la virtualidad vía Zoom y no hubo una sola semana sin reunirnos, compartiendo ‘Literatura ALCO’. Hoy en día las reuniones son los martes a las 18 en nuestra sede”, contaba Erika con el entusiasmo hecho palabras.

Y continuaba detallando: “El único requisito para ser miembro de ALCO es querer aprender a controlar el peso en forma duradera, transmitiendo a otros las experiencias ganadas cada día”.

Sostener la decisión y el espacio

De suma importancia para el verse y encontrarse en el otro, es este compartir que desde ALCO proponen en cada encuentro, actividad que desde lo económico también necesita ser apuntalada.

“Nos mantenemos solamente con nuestras propias contribuciones que son muy, muy accesibles. Y puede asistir cualquier persona sin límite de edad ni sexo, es realmente abierto a toda la comunidad”, decía Erika, que describía al grupo como ‘un grupazo’.

“Somos un promedio de 50 alquistas en el grupo WhatsApp que aportamos a este grupazo que somos. El promedio de asistencia es de 30 alquistas cada martes. El grupo lo hacemos entre todos. Nos pesamos en grupo. Nos felicitamos. Acá no hay maestros ni siquiera por antigüedad de pertenencia, todos somos iguales desde el primer día que llegamos y nadie sabe más que nadie. No tenemos vergüenza de lo que nos pasa. El sobrepeso es una enfermedad crónica de la cual no nos podemos curar, pero sí recuperarnos. Y cada reunión hacemos ‘cinco minutos de oro’ de actividad física hasta ejercicios de sentadas”.

En esa línea, remarcaba el aporte de la Gladys Pérez, quien guía al grupo organizando ese tiempo de actividad física que sirve mucho y se disfruta… un montón. “Ella no falta jamás y organiza esas actividades físicas en el Parque San Martín cada semana, fuera de los días martes. Es una alquista sumamente servicial y de mano tendida para ayudar en ello”, enfatizaba.

Y como toda entidad de transparencia en sus acciones de sostén económico, cuentan con una concreta organización. “Somos dos alquistas de confianza elegidas por el grupo para rendir en Fundación ALCO los aportes de manera mensual. La mitad de nosotros aportamos en una plataforma ALCO con tarjetas de débito y crédito. Eso nos permite acceder a capacitaciones con profesionales de la Fundación ALCO. Y la otra mitad aporta en efectivo que se transfiere de inmediato a la Oficina Central”, decía Erika, responsable de Tesorería.
Y añadía: “La segunda responsable es de ‘Literatura ALCO’, ella es la señora Estela Aimale y provee de libros y suplementos informativos editados e impresos en Fundación ALCO”, explicaba, al tiempo que mencionaba a otra integrante que es parte de la organización: Elba Margarita Elisaul, coordinadora de grupo que lleva una planificación de temas de las reuniones de cada martes.

Por su parte, Graciela Reparado es coordinadora de grupo y Beatriz Brotreau controladora de aportes vía plataforma, ya que además de las reuniones presenciales de cada martes, los lunes a las 18 se realizan encuentros de modalidad virtual. Y cuentan además con la página de Facebook ALCO Luján, donde se comparten imágenes, testimonios, datos útiles.

La importancia del compartir

“Está comprobado que se engorda en soledad, pero bajamos de peso en grupo. Nuestra enfermedad no solo es lo que comemos. Es lo que pensamos. Nuestras emociones y realidades personales, todo influye a subir de peso. Pero ser parte de ALCO Luján brinda un espacio de relaciones humanas donde a todos nos pasa lo mismo”, remarcaba Erika, dejando en palabras una puerta abierta a la comunidad.

“Invitamos a todos a manejar las balanzas y que se animen a moderar las reuniones, que consta de leer capítulos de nuestros libros ALCO. Rotamos los puestos de atención, balanzas y moderar temas ALCO”, señalaba como parte de la organización del grupo.

Y compartía, en esta nota, el slogan que acompaña a la entidad: “¿Querés bajar de peso y aprender a sostenerlo en el tiempo? Sumate a ALCO Luján, donde juntos aprendemos a recuperarnos de nuestra enfermedad crónica: el sobrepeso y la obesidad. Si no es por vos, ¿por quién? Si no es ahora, ¿cuándo?”.

Ese cuándo puede ser ahora. Desde ya mismo. Ese pensar en por quién. Tiene que ser por la propia persona que se lo pregunta y por aquellos que también se lo han preguntado. Por eso son un grupo. “Un grupazo”, porque a la par, con entusiasmo y decisión, van por ese camino siempre necesario del sentirse mejor.