Las voces se fueron haciendo cadena y la solidaridad puso mirada y acción. Esa cadena se inició cuando María vio a Mariano en su difícil estado de salud, imposibilitado de realizar diversas tareas porque sufre de obesidad y, lógicamente, también en situación desesperante en cuanto a lo económico se trata.

A oídos de Mariano llegó el nombre de Gabriel y a Gabriel le llegó la historia. Y como no podía ser de otra manera, Gabriel puso su siempre compromiso social y como vecino trabajador y solidario se acercó hasta el barrio Valle Verde, conoció a Mariano y su triste realidad.

Y ahí la acción se puso en marcha: asistieron con alimentos, ropa, charla, contención, sumaron manos para la limpieza general de la vivienda y el desmalezamiento del predio, como así también una mirada de atención solidaria para con los perros de Mariano, este vecino de 44 años que presenta un delicado estado de salud y que dice “no me va a alcanzar el tiempo de vida para agradecer a los que me están ayudando”.

En esa línea, remarcó que “a María y a Gabriel les voy a hacer un monumento”.

Agradecido y acarreando cuestiones familiares que también quizás lo han llevado al estado actual de vulnerabilidad física y económica, Mariano también agradeció a diferentes referentes políticos, como así al Municipio por la ayuda recibida ni bien se hizo conocida la misma.

¿Cómo llegó a esta situación? ¿Por qué el Estado no estuvo presente antes? ¿Cómo fue que Mariano no pudo antes de este hoy revertir la situación por la que atraviesa y que ya ha llegado a un punto límite?

Habrá respuestas, claro que sí. Habrá conjeturas. Responsabilidades no atendidas, negligencias, desinterés. Claro que sí.

Pero hoy, Mariano necesita más ayuda de la que por suerte recibió y está recibiendo. Porque solo no puede. Y porque la solidaridad siempre vale la pena por el gesto en sí mismo.

Internación

Por estos días, Mariano está siendo atendido en el Hospital Municipal y ha quedado internado con curaciones mediante y un diagnóstico que será determinante para que continúe allí o, inclusive, sea trasladado a otro nosocomio augurando un posible tratamiento.

Mientras tanto, su casa también por estos días sigue siendo objetivo de limpieza por parte de Gabriel y gente amiga, que aún con sus tantas ocupaciones y trabajos particulares allí están, sumando manos solidarias.

Para quien pueda colaborar, hay un listado enorme de posibilidades de diversos tipos de ayuda que canalizará Gabriel De Cunto, referente solidario del barrio Americano, a través del teléfono (2323) 332045.

Él, desde el inmenso corazón y también su propia realidad de trabajador, pide ayuda para ayudar. En este caso para Mariano, que hoy es urgencia.

Después, quien tenga tiempo está en todo su derecho de analizar responsabilidades, ausencias, desatenciones y demás. Hoy, hay que ayudar a Mariano. Así, sin más vueltas.