Ese fue el punto de encuentro donde todos entregaron el latido para hacer un día con forma de corazón.

Ahí, el barrio San Jorge el domingo 20 de agosto despertó a toda emotividad con la premisa que fue primero organización con mucho tiempo de anticipación y se hizo real sostenida precisamente por ese tiempo previo de trabajo y esfuerzo solidario.

Por eso, organizados, unidos, la gente del Comedor Nocturno “Granito de Arena”, la Sociedad de Fomento, el grupo de Fútbol Femenino, el merendero “Los pibes del barrio” y la Asociación de Amigos de la Placita miraron hace un tiempo atrás el almanaque, marcaron una fecha y se pusieron manos a la obra para concretar la gran kermesse conmemorando la niñez.

La alegría de mano en mano

Porque salió de una mano, se acurrucó como puñadito en otra y explotó bajo el cielo del domingo, con sonido de carcajadas.

Así, a todo juegos, la kermesse fue un gran momento de total alegría para la gran cantidad de personas que participaron en ese disfrute y también para todos aquellos que sumaron colaboración: alumnos de diferentes colegios, instituciones, vecinos, familias.

Y por entre tantos agradecimientos, Lucía Zárate -del Comedor Nocturno ‘Granito de Arena’- remarcaba: “Me gustaría agradecer especialmente a los jóvenes que fueron parte importantísima del éxito de la kermesse, además me parece muy importante reconocerles el esfuerzo, son chicos trabajando para chicos”, decía.

Y puntualmente detallaba el agradecimiento: “A Sebas, Laura y Georgina, que es parte del grupo pero no nos pudo acompañar ese día. Ellos son estudiantes de Trabajo Social en la UNLu, nos acompañaron y ayudaron desde temprano, les agradecemos muchísimo la buena onda, las golosinas y toda la ayuda. A los alumnos de la Escuela Industrial que juntaron y donaron más de 400 juguetes para la kermesse. También a Clara Gasparini y Trinidad Shedden del Colegio Montessori, que se presentaron con un lindo proyecto llamado CAS -creatividad, actividad y servicio- y pusieron manos a la obra para conseguir golosinas que armaron en muchísimas bolsitas y que fueron premios de la kermesse y también fueron encargadas de uno de los juegos, ellas son un orgullo para todos los adolescentes, trabajando con la mejor onda para otros niños. Gracias, mil gracias de todo corazón!”, mencionaba la referente de ‘Granito de Arena’ que junto con las demás instituciones barriales construyeron ese día en el que la Placita latió con risas enarbolando el tiempo más lindo: el de la niñez.