No se disipa el humo al instante con una clase al medio de la escuela, pero es el camino. No se frena la contaminación con un dibujo a crayones y manos chiquitas, pero es el camino. No huele el aire mejor ahora, ya, con la charla desde el pizarrón al banco, pero sin dudas, es el camino.

No pasa ya, pero pasará. Porque la educación empieza en el momento en el que las partes están de acuerdo en enseñar y aprender y un pedacito del gran resultado late con el augurio de los mejores tiempos, ahí, en ese gesto de encuentro con el deseo de mejorar el mundo. Entonces cada clase, cada dibujo, cada charla en la escuela, es el camino.

Con esa premisa, desde la Escuela N°21 del barrio La Loma vienen construyendo la necesaria toma de conciencia desde la educación ambiental, con su comunidad docente, alumnos y familia, en un claro sentido de unidad para la tarea educativa.

“La Escuela Primaria 21, al encontrarse en el barrio La Loma, tiene la mayor parte de la matrícula que proviene de los barrios aledaños llamados ‘Los Santos’: San Pedro, Santa Marta, San Jorge y San Fermín. En las inmediaciones de estos barrios se encuentra uno de los basurales a cielo abierto más grandes de América Latina, conocidos por los vecinos como ‘La Quema’, nombre que recibe ya que se encuentra continuamente encendido. Y la historia de este basural, que de una u otra forma atraviesa la vida de las familias que son parte de nuestra comunidad educativa, ha llevado a que desde la institución se trabaje continuamente sobre la temática”, contaba a LUJÁNHOY la docente Romina Miraglia.

En tanto, detallaba el eje del trabajo: “Los problemas de salud que implican, las formas de organización que aparecen, algunas propuestas para colaborar con la difusión de la problemática, la importancia del reciclado, del tratamiento de la basura. A partir del año 2023 desde la evaluación institucional los y las docentes de la institución propusimos darle una ‘vuelta de tuerca’ al trabajo sobre el basural, puesto que tantos años de trabajo sobre el tema habían llevado a identificar la escuela directamente con el basural. Es así que se comienza a construir una nueva etapa de este proyecto comunitario en el que se busca pensar más allá del lugar que ocupa el basural en la vida de nuestros niños y niñas, repensando los espacios que ellos ocupan todos los días”.

Y como lema, sostén, cimiento de esta decisión de trabajar con el tema, acuñaron la frase que duele pero pone realidad y esperanza: “Los pibes de la 21 son más que el Basural de La Quema”. Con ese mensaje de palabras y acción, ahí se pusieron, a enseñar y aprender.

Hacer hoy

El cambio lo están construyendo con esta tarea del hoy, que de manera conjunta realizan aportando lo que cada uno puede ofrecer desde su rol en esta historia: alumnos, personal directivo, docentes y familias, siendo de relevancia cada quien.

“Si bien el trabajo sobre el basural está presente en nuestro proyecto tanto porque afecta y trasciende a todas los espacios que habitan nuestros niños y niñas, como porque están en medio de un debate fundamental para la vida de nuestras familias, como es la reconversión del basural, este deja de ser el eje centralizador y catalizador de nuestras intervenciones, mirando aquellos que queremos recuperar y sobre lo que buscamos aportar, las instituciones y espacios de contención que dan respuesta a las necesidades diarias de los niños y niñas que asisten a nuestra escuela. Cabe destacar que parte de la lucha sobre el proyecto de reconversión ha sido impulsado por muchos de estos espacios”, decía desde su inmenso compromiso docente y social Romina, que con voz y tizas vive la educación.

“En el marco de los 40 años de democracia se nos plantea la necesidad de repensar esta articulación ambiente/territorio/comunidad, desde aquellas prácticas democráticas que suceden en las instituciones del barrio y que permiten construir una identidad territorial sólida, capaz de dar respuesta a las distintas necesidades que aparecen en el barrio y que nos invitan a tomar conciencia sobre la apropiación y cuidado de esos espacios que nuestros niños y niñas habitan cotidianamente. Pensar y trabajar sobre la democracia nos propone sumergirnos en un mundo de posibilidades ya que es un concepto que nos abraza desde el nacimiento. Mediante este proyecto buscamos no solo analizar las instancias estrictamente participativas como asambleas, reuniones y decisiones comunitarias, sino abordar desde diferentes vértices como la salud, la cultura, el ocio y la educación, el acceso a estos derechos”, mencionaba como parte de lo establecido en el proyecto, que ya tiene vida y acción.

“Cada grado llevó a cabo una propuesta diferente con el eje transversal de ‘Ambiente y Democracia’, es importante para nosotros que se ponga en conocimiento el arduo trabajo que realizan nuestros niños y niñas”, decía.

Y en esa línea, detallaba:

– 6°A y 6° B. Las instituciones democráticas que forman parte de los barrios ‘Los Santos’, las plazas, la sociedad de fomento, las salitas, CIC, canchita. Desarrollaron el rol que cumplía cada institución en el barrio, cómo se conforman y quiénes cuidan esos espacios donde ellos habitan cuando no están en la escuela. Confeccionaron maquetas con todo el trabajo realizado, que implicó identificar calles, las diferentes instituciones, sus hogares y la escuela.

– 5°A y 5°B confeccionó un mapeo con las instituciones que son significativas del barrio poniendo el énfasis en que son espacios democráticos, de participación y de creación de nuevos proyectos, como el CIC, la canchita, sociedad de fomento. En principio confeccionaron maquetas de sus casas, la actividad se dirigió en la necesidad de los niños de expresar cómo hacemos para tener la de sus sueños, en esta actividad se habló de la importancia de la educación pública, cómo la educación transforma las realidades. También analizaron los cambios a través del tiempo del barrio, las calles, los nuevos caminos, el cuidado de estos espacios en la actualidad. Utilizaron materiales reciclados confeccionaron diferentes elementos como papel reciclado, anotadores y cuadernitos.

– 4°A y 4°B visitaron y transitaron un espacio importante del barrio que es el playón del San Pedro. Se articuló con educación física y artísticas. La institución le donó a la escuela una pared de la misma con la finalidad que los niños y niñas puedan embellecer ese espacio.

– 3°A, 3°B y 3°C , al tener un taller de reciclado, arte y decoración, trabajaron previamente los diferentes conceptos de reciclados.

– 2°A y 2°B trabajaron sobre el reconocimiento del Basural, con mapa de la zona, identificando en dónde se encuentra, qué distancia se encuentra de sus hogares, si tenían integrantes de sus familias que trabajen allí. Se trabajó sobre la conversión de basural a una nueva planta nueva. Están trabajando con las tics utilizando las computadoras para realizar folletería informativa de la conversión.

– 1°A y 1°B, desde el proyecto se articuló con Jardín, compartieron los elementos confeccionados, instrumentos de música, juegos matemáticos y expresiones artísticas con elementos reciclados. En este proceso se articuló con el área de artística, biblioteca y educación física. También nos presentamos en la primera muestra distrital de la ESI (Educación Sexual Integral), con el proyecto de emociones, en cual las familias estuvieron presentes.

Con este detalle Romina hacía un recorrido por lo ya realizado, actividades de alto valor emotivo para la comunidad educativa. Y agregaba: “Tenemos programado para octubre una visita al CIC con el objetivo de hacer un aporte significativo a una institución tan importante que articula con la escuela”.

A su vez, recordaba que “el último viernes del mes de septiembre realizamos una de las actividades del cierre del Proyecto de Ambiente llevado a cabo por nuestra bibliotecaria Cintia, con la cual los dos grados de primero -de la seño Anyi y mío- articulan. En esta jornada se invitó a las familias a compartir el recorrido que hicieron los niños dentro del proyecto. Se busca mucho desde la mirada crítica, trabajar la autonomía de los mismos. Para concluir el proyecto se invitó a las familias a plantar un árbol frente la escuela con el lema de ‘Enseñar a cuidar el medio ambiente es enseñar a valorar la vida’. Fue un momento enriquecedor del vínculo familia- escuela. Para la Escuela Primaria 21 es super importante el reconocimiento de todos los actores de la institución, los docentes de educación física, música, plástica, inglés, EOE, maestras de grados, equipo de conducción y auxiliares. El rol de todos es super importante para el clima institucional en el cual aprenden nuestros niños. Buscamos día a día resignificar nuestro espacio para nuestros niños y niñas, que la misma sea contenedora y potenciadora de aprendizajes”, decía la docente nombrando a sus compañeras que son parte de esta historia: Olga, Karina, Martina, Gabriela, Florencia, Anastasia, Daniela, Verónica, Mara, Florencia, Emiliana, Leila, Ayelén.

Y haciendo un párrafo a parte destacaba el gran compromiso y participación de las familias, protagonistas desde el acompañamiento y empuje: “Un agradecimiento cálido por estar, responder y ser responsables también del derecho a la educación de sus hijos”.

Que el humo se disipe. Que la tierra sea sana. Que los aires vengan limpios. Hablar de eso. Pensar en eso. Organizar y actuar por eso. La Escuela Primaria N°21 del barrio La Loma sopla. Y desde la educación está poniendo lo que hay que poner para ese anhelo lejano pero cierto: acción.