Llega cargado de expectativa, se va cargado de emoción. Algo, mucho, todo, movilizó a ese público. Entonces, el propósito, hecho certeza.

El público corona la vocación del artista. En ese encuentro que tiene emociones en ida y vuelta, está la razón y la inmensa necesidad de la expresión, la maravilla de la creación humana: el arte. Y cuando un escenario aparece como proyecto y sueño y se le pone tablas, techo, luces, sillas, esfuerzo, emotividad, manos y corazón, ese escenario toma las dimensiones que cada artista y su obra propone, para hacer el todo indispensable de la participación del público, desde, precisamente ese quién que apostó a construir un lugar como el teatro WalGon, una parada y estadía fundamental para la actividad teatral de nuestra ciudad.

“La verdad que cuando comencé con el proyecto no tenía idea de las dificultades con las que me iba a encontrar y tampoco con las alegrías que me esperaban. Yo venía de las artes plásticas pero me involucré de lleno con el teatro. Había una meta y poco a poco esa meta se iba moviendo pretenciosamente hacia adelante” nos contaba el director y coordinador del espacio, Walter Gonçalves.

“Comenzó como un taller de teatro con el docente Carlos Scappatura que nos acompaña hasta ahora. Siguió con la muestra de fin de año y a partir de ahí se acercaron las directoras Amalia Mauriño y Nancy Schettino con las primeras propuestas.

Luego tuvimos que sortear la pandemia, que nos desmoralizó, nos frustró, pero no nos detuvo. Y aprovechamos ese tiempo para trabajar duro en todo lo que pudiéramos mejorar el espacio escénico” decía en el relato sintético de un tiempo de crecimiento a mucho esfuerzo y decisión artística, que hizo sostener un “arriba el telón” desde allí y hasta ahora en la casa de la calle Mariano Moreno 954.

Escenario de emociones

Variadas propuestas, variados artistas y un público que ya incorporó al circuito artístico al Teatro WalGon.

“Al día de hoy hemos tenido la alegría de tener a la mayoría de los talentosos exponentes del teatro de nuestra ciudad. Inclusive la obra del reconocido director Mariano Dossena con ‘Severino’ -que hizo dos temporadas en calle Corrientes-, que nos acercó el director de cultura Manuel Scola y hace unas semanas la obra ‘Perla Guaraní’, obra premiada con la actuación de la actriz Gaby Pastor. También pudimos brindar el espacio para el Regional de la Provincia de Buenos Aires, cuya obra ganadora ‘Zumbidos’, de Federico Ponce, se había estrenado justamente acá” mencionaba Walter que apreciaba también el acompañamiento de otras manos y corazones que sostienen el espacio artístico.

“Mi compañera Paola Palacios estuvo desde que comenzó la semilla de este proyecto. También brindando las clases de yoga Kurunta en el espacio. Y muchos amigos que nos dieron una mano cuando necesitamos. Obviamente también está la compañía del público, actores, directores, técnicos con los que trabajamos para ofrecer lo mejor”, indicaba.

Y acerca del camino recorrido, sumaba: “El camino del arte suele ser muy difícil, no es una actividad comercial y eso dificulta sobremanera el sostenimiento. Por eso la necesidad de que el público nos acompañe. Cada elenco que se acerca con su propuesta viene a brindarse, a ofrecer su esfuerzo para contar una historia que nos modifique, que nos mejore como sociedad, por eso la importancia de estos espacios independientes abiertos a todas las expresiones. El Teatro WalGon ha tenido en ese sentido expansión, porque está hecho desde la pasión y el amor que son cualidades expansivas que no se pueden contener.

Estos tiempos son difíciles por la situación económica. Aunque las satisfacciones no dejan de sorprendernos”. Y como tesoro obtenido de todo esto, destacaba: “Los elencos con los que hemos trabajado nos han dado siempre experiencias gratificantes, han traído sus trabajos permitiendo ofrecer al público de Luján talento artístico y nosotros tratamos que esa experiencia se enriquezca”.

Por estos días, el Teatro WalGon culminó septiembre con varias funciones de ‘Scandalo Tango’, show de humor, tango y transformismo con un vestuario increíble. Y en octubre llega al escenario “F5”, escrita y dirigida por Darío Scarnatto, obra que ya ha cosechado un gran reconocimiento, pero octubre también tendrá espacio para Juan Pablo Carrasco con la continuación de “Qué vas a saber vos del amor”, que se estrenó en la sala con gran éxito.

“Afortunadamente tenemos obras hasta mediados de diciembre. La sala también sirve de espacio de ensayo y de creación, hay dos obras que se están gestando para el próximo año”, decía Walter Gonçalves y podría tener esta charla, estas palabras, sonido de aplausos. Por apostar al arte. Por sostener un espacio para el arte. Aplausos para los artistas en escena y detrás de ella. Los que construyen y ofrecen la indispensable guía de vida: la emoción.