No son las grandes noticias, pero tienen la significativa tarea de poner a andar al mundo de vereda en vereda, cotidianamente. Son gestos, son acciones, son alegrías, inauguraciones, proyectos, reclamos, campañas solidarias. Hoy te contamos propuestas solidarias y encuentro de Fe y tradición, porque esto también pasa, esto también nos pasa.

1. Los días entre trazos

Nuevamente, la creatividad del vecino lujanense Nano Salas haciendo contacto entre lo que ven los ojos y hacen las manos. Uniendo realidades de cemento con espacios de buenos deseos para el alma. Todo de a trazos para hacer el dibujo de la solidaridad. Esta vez, con la creación del almanaque 2024 que ya está a la venta y esa venta será a beneficio.

“Debido a la crisis económica, este año no hacemos el almanaque en acuarela sino en blanco y negro, con la finalidad de colaborar con las Auxiliares Voluntarias del Hospital de Luján. Comprando un almanaque a $4000 ayudás con esta institución que tanto bien nos hace a todos”, decía el artista y constructor lujanense, detallando el trabajo del almanaque.

“Son dibujos de la ciudad de Luján, algunos más detallados, otros son bocetos, ventanas, glorietas y demás imágenes de la ciudad”.

Y hasta quizás nos den ganas que los meses pasen más rápido para disfrutar de las 12 estampas que nos acerca al Luján de antes, al de hoy, a lo que la gente hizo, tuvo y tiene en cada esquina, vereda, fachada o recoveco de los tiempos. Todo visto y valorizado por las manos del artista, además, de gesto solidario.

Para poder adquirir un almanaque, dirigirse a Mitre 1451 o mediante WhatsApp al 11 52479863.

2. El eco necesario

Hace unos días y tal como lo contáramos desde LUJÁNHOY, los colores azul y oro fueron testigo de las más lindas risas a pleno barrio San Jorge. Es que desde el Comedor Nocturno “Granito de Arena” se puso en marcha una cadena solidaria para llegar a conseguir dos camisetas del Club Atlético Boca Juniors para Mauri y Yoni, vecinos que tanto las soñaban.

La pequeña pero emotiva cadena dio resultados inmediatos. Y ahora, otro eslabón está necesitando el ajuste de los corazones: la pequeña Ámbar necesita un elemento indispensable para su salud.

“Después que pasó lo de los chicos con las remeras, varias personas me mandan mensaje pidiendo ayuda y entre ellas una mamá me pidió ayuda para conseguir un corset para su nena, así que hice un flyer y lo paso sin compromiso, para ver si la gente la puede ayudar”, contaba a este medio Lucía Zárate, referente de “Granito de Arena”, lugar donde el eco de la solidaridad tiene una dimensión extraordinaria, seguramente porque rebota en cada uno de los corazones que allí laten, pensando siempre en el otro.

El pedido entonces es: corset TL50 a medida. Y el valor es de 350.000 pesos, de ahí que es tan necesaria la colaboración. Y con apenas algo, entre muchos, se hace todo.

Quienes puedan colaborar, el alias de Mercado Pago es el siguiente: uncorsetparaambar. También pueden contactarse al número de teléfono 2323 625131.

3. Pesebre que vive siempre

Porque cada vez que hay pastorcitos en rondas alegres, porque cada vez que hay quienes se ponen los trajes de Reyes Magos aún con el calor de los diciembres, porque cada vez que alguien se viste de María o de José, porque cada vez que el bebé más chiquito del barrio sin saberlo tiene el protagónico de ser Jesús por ese rato, el pesebre vive.

Y después de tanto más de 2.000 años, la tradición sigue siendo motivo de reunión y de celebración. Y una de esas veces fue el 28 de diciembre cuando la Capilla San José Obrero del barrio San Jorge fue escenario para la realización del Pesebre Viviente que estuvo a cargo del Grupo Emaús con la participación de gente del barrio.

“Gracias al grupo Emaús, a Andrea y Karina de Cáritas, a Nico un vecino, a las niñas, niños y vecinos, al grupo Amalaya, a Mario Mondaca por el sonido y toda su familia y a todos los que colaboraron para hacer este hermoso Pesebre Viviente en la Capilla San José Obrero y también al padre Gabino”, mencionaba Teresa Toledo, referente de la Placita del barrio San Jorge.

Una vez más y como buen augurio, el Pesebre siempre, viviendo.