El almanaque los encuentra activos, con la intensidad de la vocación y la intención de la toma de conciencia. Es el día a día el terreno de tarea de los voluntarios, donde sostienen lo afianzado de su camino y se abren en la perspectiva que ve siempre un poco más allá, ahí donde los objetivos son prometedores en su concreción, de ese tiempo mejor, del mundo que también queremos, mejor.

La toma de conciencia del ver al otro y construir con el otro, vale -y cuánto- entre los seres que de diferentes especies, compartimos tiempo y lugar. Ahí la tarea de cada una de las entidades, asociaciones, grupos de voluntarios, hacen la fuerza indispensable que transmiten y comparten cotidianamente.

Pero cuando llega una fecha especial, no se la deja pasar: el 29 de abril, para el camino de quienes abrazan la causa animal, es un momento propicio y así lo hizo la gente de VeSPA, que compartió un tiempo fructífero en las instalaciones del Colegio Montessori, donde un grupo de estudiantes escucharon, opinaron, preguntaron y reflexionaron desde y con la interesante propuesta educativa que María del Mar Álvarez y Fátima López, miembros de VeSPA, propusieron el lunes 29 de abril en el área de secundaria del mencionado establecimiento educativo.

El por qué y qué hacer

Con la voz humana por la voz de los animales, María del Mar, comenzaba la charla ante la adolescencia atenta y curiosa del alumnado: “Nosotros somos VeSPA Luján y formamos parte de ‘Buenos Aires castraciones masivas’, somos un grupo de personas voluntarias, vecinos, comunes y corrientes que ante la falta del cumplimiento de la ley empezaron a juntarse en distintos lugares de la provincia de Buenos Aires, preocupados y viendo porqué no se cumplía la ley y qué se podía hacer. Ese accionar surgió hace varios años y en cada Municipio, la manera de llamarse es VeSPA y trabajamos con los 135 municipios que conforman la provincia”, decía la abogada de profesión y voluntaria proteccionista que apuntala junto a todo el grupo la importancia de las castraciones, para evitar la problemática y triste situación de abandono de los animales consecuencia de la sobrepoblación.

“Estamos en esta lucha por los animales, porque siempre me ha parecido que necesitaban ayuda y después de ir por el camino del proteccionismo y tratar de rescatar animales, encontramos otra manera que nos parece que es muy profunda y que es en realidad por todos los animales”, señalaba.

Y en esa línea, sumaba el detalle de la incumplida ley 13879: “En este caso en la provincia de Buenos Aires existe una ley que obliga o establece que a cuenta de los municipios se debe efectuar castraciones masivas de perros y gatos. Cuando pensamos en los animales muchas veces pensamos en los que tenemos en casa, pero sabemos que hay un montón en la calle, sufren el abandono, porque se van reproduciendo y terminan en los refugios o siguen en la calle, entonces lo que nosotros tratamos de hacer es trabajar sobre el cumplimiento de la ley para que esto deje de ocurrir, porque en la calle se generan más problemas además del sufrimiento del animal, como accidentes de tránsito, mordeduras y esas circunstancias tienen consecuencias como el hecho que las personas perjudicadas terminan en el hospital y ahí está el otro costo, que es para la salud, que tiene que tratar de resolver los problemas que se generan por eso”, sostenía María del Mar para que tomara la posta en la exposición Fátima, utilizando el recurso de la proyección de imágenes ante la atenta participación de quienes con sus 12 y 13 años ya moldean una acción de respeto y conciencia al mundo todo y de todos.

“Hay demasiados animales sueltos, demasiados en estado de abandono que están en situaciones comprometidas. Una pareja de gatos que se reproduce indiscriminadamente y teniendo en cuenta su descendencia, al cabo de 7 años han tenido 500.000 gatos. Si habláramos de perros serían 7000 en esos 7 años, por lo cual, nos podemos imaginar la cantidad de todos ellos en situación de abandono que quedarían. ¿Cuál es la solución para todo eso? Evitar que nazcan”, explicaba la voluntaria de VeSPA.

Y agregaba: “El problema entonces es que si la solución es la castración, sabemos que en las veterinarias es bastante costoso, por eso está la ley 13879 de castraciones masivas, está sancionada, pero no se cumple, aun cuando se tiene en los municipios centros de Zoonosis con quirófano, pero como lamentablemente la ley no se cumple, existimos nosotros que reclamamos y luchamos por su cumplimiento”.

En tanto, remarcaba la relevancia de ese momento compartido con el público adolescente: “Es muy importante estar acá, con ustedes, difundiendo lo que hacemos, que ustedes escuchen y puedan ser portavoz de lo que queremos hacer que es el cumplimiento de la ley. Tengo todas las esperanzas depositadas en esta generación de ustedes que puedan ser quienes construyan una mejor convivencia en el mundo”.

Un aplauso, fotos, un intercambio que continuó aún cuando ya el timbre anunciaba el fin de la jornada educativa del Colegio, sin embargo, ese ratito más, esas palabras más, para afianzar la certeza de lo que la gente de VeSPA mencionaba: esa generación que ya está diciendo en sus gestos jóvenes que quieren ser y hacer un mundo mejor.