Monumento ecuestre, autoría del escultor belga Louis Brunninx e inaugurado en noviembre de 1930. Está ubicado en el centro de la Plaza Belgrano.

Las derrotas en Vilcapugio y Ayohuma originan un injusto proceso militar, del que saldrá libre de culpa y cargo. Antes de llegar a la ciudad porteña y capital, permanece demorado pocos días en nuestra muy húmeda Villa.

Ocurrió hacia mediados de 1814, hace 210 años. Durante el año anterior (1813), uno de sus tantos hermanos (Carlos; militar) ofició como una suerte de comandante de campaña e interventor del Cabildo de la Villa (es quien recibe las banderas realistas tomadas a los españoles vencidos en la épica ‘Batalla de Salta’ -trascendente para la epopeya revolucionaria- que desaparecen luego del Santuario, sin que sepamos ni cómo ni por qué).

Los desafortunados encuentros bélicos ya precitados -en plena campaña al Alto Perú- generan la entrega del comando militar al ascendente y promisorio oficial (de brillante formación profesional académica), José Francisco de San Martín, en la célebre reunión en Yatasto -provincia de Salta- hacia enero de 1814.
Emprende entonces el regreso a Buenos Aires, pasando casi obligadamente por Santiago del Estero y por Córdoba.

Aproximadamente, entre el 11 y el 12 de junio, llega a nuestra Villa. Aquí, se le notifica que debe permanecer en nuestro Luján (¿demorado? ¿detenido? ¿arrestado? ¿incomunicado? ¿confinado?) hasta la tramitación de un proceso -conforme a las normas militares- y hasta nueva orden del ‘Gobierno Nacional’ (recientemente creado: el Directorio Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, a cargo de Gervasio Antonio de Posadas).

No lo instalan en la vieja prisión del antiguo edificio del Cabildo, sino que se aloja en un predio sobre la hoy calle 9 de Julio -con la numeración 978 (entre calles Lavalle y San Martín) – frente a la entonces Plaza Mayor y hoy ‘Plaza Belgrano”.

Las serias patologías que aquejan a nuestro protagonista se agravan con la humedad lujanense (la que es por todos conocida). El 17 de junio, escribe a la autoridad sosteniendo que “el agua de la villa no era el apropiado para recuperar su salud”.

Y agregaba también que “no había casa en Luján que no se resienta de la humedad”, para concluir solicitando se le permita instalarse en su chacra de Perdriel. El Director Supremo le proveerá favorable y rápidamente a su solicitud.

Así fue la demora de nuestro célebre patriota por estos pagos.

 

1 ‘Arrestado’; en Mario C. BELGRANO. “Belgrano”. 3era. reimpresión. Instituto Nacional Belgraniano (428 Págs.), 2006. ‘Incomunicado’; en Aníbal Jorge LUZURIAGA. “Manuel Belgrano. Estadista y prócer de la independencia hispanoamericana”. Editorial Universidad de Morón (496 Págs.), 2004. ‘Demorado, no prisionero, privado de su libertad’; en María Teresa TARTAGLIA de SILVANO. “Manuel Belgrano y Luján”, Artículo periodístico. Semanario “Presente”; 17 de junio de 1995. ‘Detenido’; en Jorge Juan CORTABARRÍA. “Cronología de Belgrano en Luján”; en el sitio web del “Instituto Belgraniano de Luján” https://institutobelgranianolujan.wordpress.com/la-historia-y-belgrano/), 2009. ‘Detenido, por razones de salud’, en Miguel Angel DE MARCO. “Belgrano: Artífice de la Nación. Soldado de la Libertad”. 4ta. edición. Emecé (312 Págs.), 2020.‘Confinado’; en Luis Ernesto SOLA. “El Diario de Luján”. Efemérides históricas, religiosas y constumbristas. 1era, edición. Editorial Mate Líber (580 Págs.), 2022.

2 Según placa que luce en pared de la finca identificada, conforme la señalización comunal local. “Junta Municipal de Estudios Históricos” / Municipalidad de Luján, 2011.

 

(*) Néstor Fabián Migueliz es abogado, investigador, docente y presidente del Instituto Belgraniano de Luján.

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