Escuela Primaria de Adultos 701.Cuántas veces tiznaron la cara de sus hijos, para la representación de las costumbres de época. Habrán hilvanado trajes de criollos, gauchos y mulatos, en las pequeñas dimensiones de esos hijos, alguna vez. Si habrán salido a cualquier hora a buscar una canasta de mimbre que pudiera contener las empanadas calientes o la vasija ideal para representar la imaginaria mazamorra.

Esas manos que crearon el vestuario, que maquillaron y peinaron a los más chicos, esta vez fueron protagonistas de su propia celebración de la Patria. Ellos, ellas, ya adultos, ahora alumnos cuando antes no pudieron, investigando, creando y compartiendo la representatividad de una fecha que nos señala al medio del pecho a todos los argentinos.

Esta recuperación del tiempo de la educación, la sostiene la Modalidad de Educación para Adultos, desde las Escuelas Primarias que en Luján se encuentran en diferentes barrios para sumar accesibilidad a sus estudiantes.

Y el 23 de mayo, en las instalaciones del Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, conmemoraron a la Patria.

ABANICO ABIERTO

Con una tarea previa para recorrer el camino del sol que iluminó el inicio de nuestra Patria, los estudiantes de las Escuelas Primarias de Adultos se congregaron para darle forma de encuentro a sus conocimientos y sentires.

“Hicimos el acto del 25 de mayo, el viernes 23 en el Complejo Museográfico que nos abrió sus puertas para los integrantes de la modalidad de Educación de Adultos Primaria para que pudieran realizar un encuentro colectivo, celebrar la Patria y compartir parte de los procesos investigativos que hicieron puertas adentro, en las aulas y socializarlo, compartirlos, para construir conocimiento en comunidad”, mencionaba la directora de la sede central N°701 que tiene espacio en el edificio de la Escuela N°14, sobre avenida Humberto.

“Hubo baile, baile inclusivo, también una investigación sobre esos bailes, sobre la identidad y qué representa para nosotros la identidad y el camino de construcción de la independencia. Uno de los grupos hizo reflexiones justamente sobre la independencia o qué nos representa a nosotros ese camino que hicieron los criollos, o los patriotas para construir esa independencia y después a partir de una canción se hizo expresión corporal. Otro grupo eligió palabras para compartir lo que le significa la soberanía, la identidad y propuso hacer una sopa de letras en la que luego de haber compartido lo que habían investigado, invitaron a jugar”, decía Ivón con la siempre emotividad de la vocación docente en su voz.

En tanto, agregaba: “Otro grupo representó a través de la danza las clases sociales. Estuvo todo muy lindo. Luego hubo una guitarreada con payada y se armó como un fogón”.

Y la sensación de la educación activa estuvo ahí, en ese momento compartido y en el antes, cuando los libros y la palabra de las docentes y las carpetas y las letras contaron una vez más que la Patria se hizo así, a toda organización y a todo sentir.

Con ese sentimiento de escuela que la Modalidad de Adultos revitaliza para que jamás se pierda la certeza que para aprender, todo tiempo es posible.