Y ahí se abrieron las hojas, con sus decires invitados a las páginas, con el abrazo de contención de la tapa y contratapa, con el sonido y texturas de las palabras que fueron pensamiento en alguien y desde ahora, en todos aquellos que paseen su mirada por la vida quieta pero con latidos de un libro.

El libro “El corazón lleno de nombres” de Yésica Camargo, su primera obra, fue presentado en la Asociación Cultural y Biblioteca Popular Ameghino el 13 de junio, en un momento de gran emotividad y celebración del arte de la escritura.

AGRADECER

El gesto de compartir el momento especial de la presentación tiene la base de un listado de agradecimientos al que la autora le dedicó sus palabras: “Solo puedo agradecer. Gracias María Luciana Malvazo por haber organizado este momento con tanto compromiso, salió maravilloso, no podía fallar. Gracias a ‘La Cocina del Trabajo’ por el impecable servicio de catering, todo estuvo increíble, son excelentes. A la Biblioteca Ameghino por ceder el espacio para este evento, eternamente agradecida. Gracias hija hermosa por ser tan vos, Amee Corbelleri. Gracias Mariano Corbelleri, te amo con mi vida! Gracias Berni de mi alma por hacerme tan feliz!. Gracias mamita María Susana Defelice, gracias mi amor Adrián Verón por ser el mejor compañero que pude soñar. Gracias María Ivana Biraghi por los días compartidos, por la contratapa preciosa para mi libro y por haber viajado especialmente para ser parte de este momento. Gracias Cari Rebottaro por tu incondicionalidad, por ser parte de mi vida y de mi superación, gracias Almita hermosa”, señalaba con la emotividad del momento.

Y hacía hincapié también en los presentes al momento del evento y a los que acompañaron de diferentes maneras: Nancy Lorena Wendler y Ale -sonido en el evento-, Agus Camargo, Azul Camargo, Marcela Caresani, Mariela Trinidad, Soledad Bava Gri Ortiz, Alfredo Ortiz, Petty Camargo, Adriana González, Mariana Rueda, Sabri Pizarro, Betiana Agostino, Micaela Wendler, Pablo Rivero, Silvina Melo, Olga y Martin, Mabel Maggio, Mónica Maggio,
Pauli, Juampi, Juanma, Nachito, Almita.

“Me sentí plena, abrazada por un sentido de propósito, cada palabra se volvió un puente entre mi historia y quienes estaban ahí. Sentí que celebrar mi libro era un acto de validación hacia mi vida y todo lo que me trajo a este presente, pero además, sentí que podía inspirar a otros a reencontrarse con sus pasiones y perseguir su propósito, sus sueños, alcanzar el propio vuelo”, le detallaba a LUJÁNHOY la autora.

Y agregaba: “El espacio fue propicio para la calidez que caracterizó ese momento, realmente la Biblioteca Ameghino es un lugar de mucha magia y encanto. Tuve el honor de que en la organización estuviera mi amiga Luciana Malvazo y su impronta de excelencia estuvo en cada detalle, como así también el impecable servicio de catering de ‘La cocina del Trabajo’. No faltó nada, todo fue alojado en mi memoria para siempre”.

Así es la esencia de un libro. Un para siempre. Un puñado de palabras cuidadosa y emotivamente creadas para llegar al otro habiendo pasado tan y tanto por quien las escribe, primero. Y ya está ese “Corazón lleno de nombres” hecho libro.