En las manos ya hay augurio de lápices, de muchos colores, de tizas o fibrones pintando enseñanzas en un pizarrón. Esas manos de maestras que dicen tanto, tanto, cuando cortan el aire en ademanes que contornean la imaginaria forma de aquello de lo que están hablando.

Esas manos que enseñan cuando señalan un párrafo del libro, cuando estampan un mensaje en el cuaderno, cuando se cierran conteniendo la mano chiquita de quien llega a la escuela con alguna tristeza… esas manos que harán todo eso y más, ahora se ahuecan con el gesto de recibir para después, dar.

Así, justamente: esperan recibir muchas golosinas para llevarlas al Comedor “Granito de Arena”, el 10 de agosto, cuando el espacio solidario del que es referente Lucía Zárate, su esposo Hugo Ayala, familia y colaboradores, celebren a la niñez en su día.

Y para ese festejo, la campaña que ya está en plena marcha y que está siendo llevada adelante por las estudiantes del Instituto Superior de Formación Docente N°141, profesorado Educación Primaria de nuestra ciudad.

“Realizamos esta colecta ya que son parte de nuestras prácticas profesionales docentes. Las golosinas van a ser donadas a ‘Granito de Arena’ que está funcionando hace 9 años en el barrio San Jorge”, nos contaban desde el grupo organizador que también hurgaron en la historia para reseñar la trayectoria del Comedor.

“Su coordinadora, Lucía Irupé Zárate, un día estaba viendo el noticiero en el que hablaban de un comedor de noche y se dio cuenta que en su barrio no había, ahí se les ocurrió crear uno, fue en el mes de agosto del año 2016, algo que obviamente no fue fácil de crear. En diciembre de ese mismo año, de la mano de Papá Noel, hicieron el primer festejo navideño y merienda para quienes se acercaron, entregaron comida desde la vereda de su casa y desde ese momento el Comedor Nocturno ‘Granito de Arena’ no dejó de funcionar” sintetizan y sumaban el detalle de las demás actividades que también se brindan en el espacio de la calle Los Jazmines 672, que ya en este hoy tiene inaugurado el primer piso de la edificación donde están brindando las clases de apoyo escolar. “Cuentan con meriendas, baile, clases particulares y recreaciones de todo tipo, Papá Noel sigue llegando al lugar y el Día del Niño se festeja con una gran kermesse”, decían remarcando la importancia para la concreción de estas actividades, de la comunidad que apoya la tarea solidaria.

DÍA DULCE

El encuentro este año será el 10 de agosto y desde ahora mismo, Lucía y su gente están organizando todo contando además, con la campaña que proponen desde el Profesorado de Educación Primaria, puntualmente alumnas de 1°A.

“Sentimos que somos una gran ayuda para ellos, como ellos para nosotros. Es un comedor que tiene mucha historia, mucho esfuerzo y sobre todo demasiada colaboración de la gente”, sellaban quienes sienten el guardapolvo blanco como el camino elegido. Y por su parte, Lucía, la incansable referente del querido lugar que abraza las necesidades del barrio y las hace alivio y esperanza, decía ante esta posibilidad de recibir una donación de golosinas para el día especial de la niñez.

“Es muy gratificante ver cómo la juventud, sobre todo, se interesa, además de sumarse y de comprometerse. Divinas ellas que están muy contentas por comenzar sus prácticas con nuestros niños y muy entusiasmadas por colaborar”.

Y agregaba: “Es un gran placer este año contar con ellas, no alcanzan las palabras para agradecerles a todos, estudiantes, profes, directivos, por esos granitos de arena con los que se construyen grandes castillos de sueños!”.

En tanto, señalaba otro lindo gesto y es el de alumnos de la escuela Industrial que juntan juguetes, golosinas y también se acercan al festejo del Día del Niño ayudando en la organización de cada juego.

Hasta el 1 de agosto y por cuestiones organizativas, hay tiempo para contactar a Paula al 2323 366293, a Emilia al 2323 540121 o a Camila al 2323 605174, llenarles las manos de golosinas sabiendo que esas manos que ya tienen la emotividad de la docencia, se abrirán al medio del día y le pondrán el color y el sabor más lindo a la niñez del barrio San Jorge.