La Filial Luján convocó. Hizo sonar el recuerdo de las campanas anunciando días de escuela. Se pusieron en la piel la sensación del guardapolvos y se encontraron como si el lugar fuera un aula, grande, luminosa, decorada para la ocasión.

Con ese cargamento de emociones, describieron con gestos de nostalgia y alegría, con voces de sonido a tizas deslizadas sobre el pizarrón, un día especial, ese día que simboliza todos los días de trabajo elegido, que ya sin ser tarea, siguen teniendo como motorcito de los recuerdos que hacen, siempre, también al hoy.

Y así, con todas las ganas, celebraron el Día del Docente Jubilado que cada 30 de julio congrega a una gran cantidad de asociados que desde la Filial Luján de la Asociación de Educadores Jubilados y Retirados de la Provincia de Buenos Aires, son convocados para festejar la educación de siempre.

PUNTUALES AL EVENTO

La cita fue al mediodía del miércoles 30 de julio en las instalaciones del salón de “Luján Tenis Club”, que fue el lugar elegido para el festejo que tuvo música, baile, canto, un exquisito menú y sobre todo, los recuerdos compartidos mesa a mesa.

“Nosotras, la Subcomisión de Eventos y la Comisión Directiva de la Asociación, esperábamos para el ‘Almuerzo del Docente Jubilado’ llenas de expectativas y con muchas ganas de disfrutar las pequeñas-grandes cosas de la vida compartida”, decía Silvia López Arce describiendo el momento previo a la llegada de quienes vivieron este homenaje desde su corazón docente.

“Y llegaron y empezaron a encontrarse, saludarse, mirarse con los ojos de lo compartido, de lo que marcó el alma en el tiempo. Se encontraron, se reencontraron y se saludaron, con abrazos sostenidos, con las huellas que las vivencias dejaron en el alma”, agregaba.

Una vez que ese sonido imaginario de campana cesó y ya el lugar estaba repleto, se escucharon las palabras de la actual presidente de la Filial Luján, Nelly Sicca. “Habló emocionada y orgullosa del encuentro que estaba viviendo. Feliz, al igual que todos los que estábamos compartiendo este almuerzo, nosotros, los docentes jubilados, escribiendo una página más”, se mencionaba desde ese recorrido de palabras que describían el momento, al que tampoco le faltó la “actuación” como si el acto escolar nuevamente requiriera de quienes “tomaran parte”.

“Algunos de nuestros Talleres estuvieron presentes, por ejemplo el Coro -que está cumpliendo 11 años-, de la mano de Brunilda Godoy y uno de los niveles de Folklore, guiado por Ana Pellejero, María Cecilia Muñoz y José Luis Larrea”, se detallaba y entonces se cantó, se mostró la danza desde el Nivel Avanzado del Taller de Folclore y claro, la pista quedó entusiasta para recibir a quienes desearon sumarse a los diferentes ritmos para que la jornada fuera altamente alegre.

“Todos disfrutando, descansando, compartiendo, puentes que unen edades, que acortan las distancias, que acercan las sensaciones. Sin pudores, espontáneamente , con la alegría de estar”, expresaba Silvia, redondeando con letra de maestra el clima vivido durante este pasado 30 de julio, cuando la Filial Luján, como todos los años, celebró la tarea elegida: la docencia.

Y celebró que ese sonido de campana sigue siendo el sonido de la vocación al medio del pecho.