No fueron solo capitas para calmar fríos. Fueron palabras de respeto, concientización y solidaridad prendidas en cada color de esos abrigos que empezaron a lucir y a disfrutar esos perros. Pero no solo tampoco fueron esos perros.
Porque el gesto y la acción la lucieron y disfrutaron también las personas involucradas en esta historia. Y no solo fue un gesto de un día y una historia breve, porque cuando la conciencia de todo lo que nos rodea, cuando la solidaridad hacia quienes nos rodean construye un momento, es cimiento para los días que vendrán, para la historia hecha con algo y mucho de mucha gente.
Entonces, no solo fueron abrigos para perros y una charla sobre el accionar del proteccionismo, sino un intercambio del cómo convivimos y de qué manera podemos hacerlo mejor.
Y el ejemplo sucedió el lunes 11 de agosto en la Secundaria N°12 del barrio Los Laureles y la gente de Lujaneritos.
PALABRAS SIGNIFICATIVAS
Con lo valorable del decir y la fuerza del hacer, “Lujaneritos” llegó a la escuela para compartir con una comunidad educativa abierta y sensible, la historia de su tarea y la acción cotidiana, lo que desde la Asociación proteccionista, relataban de esta manera.
“Estuvimos de visita en la escuela Secundaria 12 para dar una charla sobre tenencia responsable y el rol de las ONG’s en nuestra comunidad. Alumnos y docentes se mostraron muy predispuestos a escuchar y preguntar sobre nuestra labor”, expresaban.
Y dejaban en sus palabras impresa la alegría por conocer la propuesta de esta institución educativa: “Cabe aclarar que la escuela 12 tiene un proyecto más amplio de trabajo entre diferentes áreas de estudio que maravillosamente logra conjugar un trabajo escolar/social con el amor y respeto por ellos, los perros”, destacando entonces que el compromiso educativo con el ambiente y los animales que comparten espacio con las personas, está fundamentado y puesto en práctica desde la cotidianidad del quehacer escolar.
ABRIGADOS
A la charla, también se sumaron ellos…los perros que sin ser de la escuela, la habitan acompañando a los estudiantes a diario, conviviendo entre veredas, recreos, horario de ingreso y saludos de ‘hasta mañana’ cuando todos se van y ellos quedan en la zona.
“Visitamos a varios ‘amiguitos peludos’ que estaban en la puerta y les dejamos abrigos que la comunidad donó con su aporte, estaban increíblemente felices. Son felices con tan poco, sin dudas tenemos que aprender de ellos”, mencionaban desde Lujaneritos remarcando también que al notar algunos problemas de salud -pulgas, lastimaduras- se propusieron mejorar su calidad de vida.
“Son cosas por ahí simples de solucionar pero que para las posibilidades de la escuela son inalcanzables y ahí, justo ahí, es donde ustedes y nosotros podemos entrar y darles una mano, entonces quien pueda colaborar con pervinox, algodón, agua oxigenada, antiparasitario, curabichera, cefalexina, prednisolona, tramadol, meloxicam, pipetas, nexgard o simpárica para casos de sarna severa o lo que se les ocurra que puede servir para un botiquín de urgencias, es muy bienvenido”, decían invitando entonces a que la comunidad pueda sumar sus donaciones del listado mencionado.
“También podés colaborar por Mercado Pago y nosotros compramos lo que les falte para completarlo, todo ayuda a los que nada tienen. El alias es equis.lujan (María de los Ángeles)”.
Hubo abrigos coloridos para todos los perros que se acercan a la escuela y la habitan desde su constancia empedernida de estar cerca, junto, a la par, de la gente. Y esa gente, de esta escuela Secundaria 12, sabe de eso. Respeta eso. Construye desde eso.
“Lujaneritos” abrigó, compartió su historia, enseñó en el relato de su tarea y la escuela y su gente -directivos, docentes, estudiantes- hace lo propio, inmensamente, cada día: educar desde el respeto.





