Sintetizar en minutos, en algo más que una hora, la experiencia de transitar un tiempo de nuestra vida y toda la vida en nuestro tiempo de un perro, resulta un hecho artístico.
Tomar cuidadosamente pequeñeces cotidianas para hacerlas las más increíbles aventuras, resaltar a marcador de suspiros esos días de ladridos cercanos que son silencios tantas veces necesariamente rotos, agacharse al espacio de las huellas de patas para encontrarnos a nosotros mismos, resulta ese hecho que cuando se lo ordena desde lo artístico, nos pone a vernos en la emotiva obra de los días que se vive con un perro al lado.
Desde ahí viene “Perros” ladrando con voz humana y un texto humano, bien humano. De ahí, desde este unipersonal escrito por Pablo Albarello, interpretado por Nacho Vavassori y dirigido por Elvira Massa vienen las emociones que se vivirán -y revivirá cada quien desde su propia experiencia – este domingo 7 de diciembre a las 20 en la sala teatral de la calle Mariano Moreno 954.
CHASQUIDO DE DEDOS
Como señal para el encuentro. Ese chasquido que nos pone a la par en la convivencia con un perro, con los perros. Y nos pondrá cerquita cuando la luz ilumine la escena del teatro.
“Este unipersonal está basado en el relato de Coco, un hombre sencillo que cuenta sus expectativas cuando decide comprarse un perro de raza Schnauzer gigante, que despierta en él todo tipo de fantasías relacionadas con triunfos y trofeos… pero Pepe -tal es el nombre del perro en cuestión-, tiene otro plan para Coco, y él entre risas y llantos nos contará cómo Pepe le ha enseñado a amar incondicionalmente”, nos contaba a modo de sinopsis sobre la propuesta, Laura Sanguinetti, artista de la localidad de General Rodríguez -desde dónde también llegan en actor y la directora de la obra- quien cercana en la emoción y acción con la vida de los perros, fue público y es también difusora de este espectáculo.
“Vi esta obra hace muy poco tiempo y Nacho me hizo reír, emocionar, recordar, llorar…un gran trabajo de actuación que te deja con la emoción a flor de piel y con las ganas de llegar a tu casa y abrazar a tu peludito y decirle que para vos es lo mejor que te pasó en la vida. Y si no tenés un peludito en tu vida, luego de ver la obra, salís queriendo adoptar a alguno”, mencionaba Laura para destacar el trabajo artístico de sus colegas.
“Elvira hizo un trabajo de dirección muy interesante, ya que Coco tiene mucho de Nacho y Pepe -el perro del que se habla- existió, así que es en parte una historia real, entonces hubo que separar a Nacho del personaje y hubo que atravesar emociones que a Nacho lo interpelaban directamente. Esta obra lleva al público a unirse a sentires comunes a quienes tienen o han tenido en su vida a un peludito”, sellaba Laura para destacar que la obra proseguirá su camino de ladridos en el próximo mes de febrero, todos los sábados, en el Centro Cultural Rojas, CABA.
Pero antes y con una entrada de 10.000 pesos -que están a la venta mandando un mensaje al 2323 678722-, estará en nuestra ciudad de Luján.
A TODA PIEL Y A TODO PELAJE
Por la piel se deslizaron las palabras de los protagonistas -Nacho Vavassori y Elvira Massa- quizás como reflejo de las palabras que no pueden deslizarse desde los pelajes pero llegan de una y mil formas a hacer contacto cuando los corazones sensibles a la vida animal, se encuentran.
“La obra surge en Pandemia por una gran necesidad de hacer teatro, porque en ese momento los teatros se abrían, se cerraban y uno ya estaba asfixiado”, nos relataba la actriz y directora Elvira Massa acerca del origen de esta propuesta.
Y continuaba explicando: “Nacho tiene una relación con los perros muy particular y fuerte y yo siempre le decía porqué no hacía algo teatral con ese tema y a partir de eso le pedimos a un amigo nuestro que es Pablo Albarello para hacer algo, enseguida dijo que sí y se empezó a juntar con Nacho a armar ‘Perros’, con esa historia de Coco que a través de la relación con su perro y las cosas que le van pasando, algo en su corazón cambia. Básicamente es una vivencia propia, hay muchas situaciones ficticias para armar una obra de teatro, situaciones exageradas también muchas y lo que tiene de lindo es que uno pasa por todas las emociones: reírse, llorar, todo lo que te hace pasar un perro”, sostenía Elvira desde el tener a cargo la dirección de esta propuesta.
En tanto, agregaba: “Una obra termina siendo propiedad del público. Entonces tiene que haber una distancia entre la propia vivencia en este caso de Nacho y lo que se cuenta para que en realidad su propia vivencia alimente la actuación. Él es un gran actor entonces tiene muchos recursos”.
Por su parte, el protagonista Nacho Vavassori, señalaba: “Pablo Albarello es un amigo entrañable y un gran dramaturgo. Cuando le planteamos esto él me dijo que nos encontráramos, así que nos juntamos a hablar, él anotaba. Creo que esto es como un homenaje a Pepe, ese perro del cual hablo”.
Y tanto Elvira como Nacho coincidían en que “el relato va creciendo, se desarrolla, el público va viajando junto con este perro y este señor por todo lo que va sintiendo y pasando”.
Será un viaje. Para atrás desde el sentir que quieres recuerden y en el hoy y hacia adelante, para aquellos que tienen ladridos como palabras retumbando en la casa.
El vínculo más entrañablemente sincero, hecho obra de teatro en “Perros”.
A ladrar, entonces. A decir, entonces. A sentir, entonces.





