El sol más presente que nunca. Digitando a calor las ganas de salir de casa. Sin embargo, no todo se frena cuando las temperaturas son extremas, no todo queda para después, porque la solidaridad es continua y una vez que late a pleno pecho, no mide días y horarios y resulta que el verano también es el momento indicado para sostenerla a pura decisión de tarea compartida.

Esa tarea compartida que es empujada por gente como la del Comedor “Granito de Arena”, que comparten andar con los colaboradores y hacen del espacio, un lugar para todo el año.

Y al medio del enero, Lucía Zárate -fundadora y referente- en diálogo con LUJÁNHOY detallaba cómo transitan a toda actividad, el verano.

“En esta estación tenemos que aumentar esfuerzos para que los chicos no se aburran, es por eso que los sábados llevamos a cabo actividades al aire libre donde se juega, se comparten risas y meriendas, siempre dependiendo de la solidaridad de la gente! estas actividades las realizamos junto a Pau y Emi quienes hicieron sus prácticas aquí y no pudieron solo despedirse de todos los peques, así que por el momento y mientras ellas puedan nos acompañarán”, decía Lucía haciendo referencia al aporte invaluable de las dos estudiantes de Magisterio que colaboran con el espacio.

“Este verano estamos intentando ser una colonia de vacaciones, ya tuvimos el sábado la primer guerra de agua con lanza aguas comprados años anteriores, globos ‘bombucha’, baldes, etc. Todo sirve para divertirse y al finalizar compartimos una rica merienda”.

ACTIVIDADES SEMANALES

Además de la alegría de vivir un carnaval a plena calle, con el agua como protagonista y la musicalización de las risas para el momento tan disfrutado por grandes y chicos, el Comedor de la calle Los Jazmines 672, tiene actividades que Lucía detallaba: “Los lunes damos clases de folclore para adolescentes y adultos, los días martes a los niños y los días viernes vuelven los talleres de EMOCION-ARTE (talleres de gestión de emociones, charlas de bullyng y consumos problemáticos para los peques y pre adolescentes) dirigidos por otra persona solidaria que es Gastón Cepeda uno de los fundadores de estos talleres, y cuando comiencen las clases se retomarán las clases de particular dirigidas por las seños de siempre -Andrea, Mónica y Verónica-, así que el verano es solo un paso más para ser un granito de arena en esta sociedad”, mencionaba a todo corazón inmenso como es el de Lucía, su esposo Hugo, familia y colaboradores que hacen del lugar, una casa para el alivio, la alegría, la contención, la esperanza.

“Muchas veces nos toca sostener todo económicamente porque aunque sea la compra de un jugo -así como los granitos de arena- suman para ayudar. Los gastos a veces nos hacen flaquear pero también hay gente solidaria que colabora y es muy importante la labor que están haciendo para sostener este lugar tan soñado por años de ser un espacio de asistencia alimenticia, cultural, de aprendizaje y recreación para todos los que deseen asistir. Sin el tiempo que dona cada uno sería imposible, el tiempo es lo más importante que tenemos, junto a la salud obviamente”, indicaba destacando precisamente el valor inmenso de lo que cada persona solidaria puede aportar.

Y junto con el amor y la dedicación, también lo material suma y ¡tanto!, por lo que desde el Comedor solicitan materiales para realizar actividades de arte, tela para confeccionar polleras para los ensayos de folclore, elementos deportivos como red, pelota, etc.

Y, por supuesto, los productos alimenticios para las meriendas compartidas, colaboración que puede llegar y transformar el día de quienes asisten a este querido espacio del barrio San Jorge.

UN GRANITO ES UN MONTÓN

A pleno verano entonces, la actividad continúa y se necesita de la comunidad lujanense para que el Comedor siga con su tarea solidaria. Para ello, desde la campaña veraniega dicen:
“En nuestro espacio, cada esfuerzo cuenta. Queremos que los talleres sigan creciendo, pero necesitamos tu apoyo para que los chicos y chicas tengan todo lo necesario para aprender y disfrutar.

¿Cómo podés sumarte?

Hoy podés “comprar” simbólicamente un granito de arena. Con solo $100, estás aportando a:

Folclore: tela para confeccionar las polleras de ensayo, etc. – Arte: cartulinas, témperas, pinceles, hojas y lápices, etc.
Clases de particular: cuadernos, colores, hojas, tizas, etc.
Meriendas: leche, jugos y masitas para compartir después de cada actividad.

“No hay ayuda pequeña, todo suma para que los talleres no se detengan”. Y se puntualiza la manera de hacer la donación: mp.granitodearena o contactándose al: 2323 608447.

Hay verano. Hay solidaridad. Hay ganas de crecer a la par y apoyarse entre todos. El Comedor “Granito de Arena” sabe de abrazos. Y aún cuando el sol del verano hace de las suyas… los abrazos siguen siendo bien cálidos en todas y cada una de las actividades.