La organización Four Paws Internacional informó el fallecimiento de Flora, una tigresa que había sido trasladada desde el antiguo zoológico de Luján hacia el santuario de grandes felinos FELIDA, en Países Bajos, como parte de un operativo internacional de rescate de animales. El deceso ocurrió tras detectarse una grave inflamación abdominal que requería una intervención quirúrgica urgente, aunque el animal murió antes de que pudiera realizarse la operación.
Según informó la organización, tras su llegada al santuario en febrero, Flora comenzó a adaptarse a su nuevo entorno. “Le encantó su primera cama de paja y disfrutaba descansar en su hamaca al sol”, señalaron desde el equipo de rescate.
Sin embargo, con el correr de los días los cuidadores detectaron signos de dolor y malestar. Un examen veterinario realizado en una clínica especializada reveló que la tigresa padecía una severa inflamación abdominal.
“Los resultados preliminares de la necropsia confirmaron una peritonitis grave”, indicaron desde Four Paws. El equipo veterinario había preparado una cirugía para intentar salvarla, aunque el animal falleció inesperadamente antes de que pudiera ser intervenido.
Desde la organización explicaron que muchos animales que crecieron en condiciones inadecuadas presentan daños de salud profundos que no siempre son visibles. “Los animales criados en malas condiciones suelen sufrir consecuencias permanentes que solo se detectan durante exámenes exhaustivos”, afirmaron.
Flora había sido considerada un caso urgente desde la primera evaluación realizada en Argentina. Según detallaron los especialistas, presentaba garras encarnadas que le provocaban un dolor intenso y le impedían caminar o mantenerse de pie con normalidad.
Además, los veterinarios detectaron problemas dentales severos que obligaron a extraerle un colmillo. La tigresa también recibió tratamiento para heridas profundas, antibióticos, analgésicos y vacunas durante su recuperación inicial.
La historia de Flora se enmarca en una misión de rescate impulsada por Four Paws tras una invitación del gobierno argentino y de la administración del antiguo zoológico de Luján.
En agosto de 2025 la organización realizó una primera evaluación de los animales que permanecían en el predio, clausurado en 2020 por graves problemas de bienestar animal.
Posteriormente, el equipo llevó adelante una evaluación veterinaria a gran escala que incluyó a más de 60 animales y buscó encontrar soluciones a largo plazo para cada especie.
Flora, nacida en el zoológico hace diez años, había pasado gran parte de su vida en un recinto de apenas dos metros por dos metros y sin estímulos ambientales adecuados.
“Nos duele profundamente que Flora no haya tenido la oportunidad de recuperarse de sus años de abandono y prosperar bajo nuestro cuidado”, expresaron desde Four Paws.
Finalmente, el equipo del santuario recordó que durante su breve estadía en el lugar la tigresa mostró curiosidad por explorar su nuevo espacio. “Verla superar sus miedos y descubrir su entorno fue increíblemente conmovedor”, concluyeron.





