Un punto de partida. Desde donde mirar hacia lo que se viene, habiendo aprendido de lo que pasó. Porque lo que pasó fue una comunidad a nivel general con la mirada lineal de lo utilizable, adquiriendo, usando, desechando. Y lo que tenemos ahora, es un agregado de mirada en círculo para que, antes del desechar, aparezca la oportunidad del reutilizar o reciclar.

Ese es el punto de partida, la conciencia ambiental que nos pone a todos en la esperanza de un mundo más sano. Y cuando además el beneficio de esa actitud tiene una arista de beneficios en lo casi instantáneo, se palpa el gesto solidario que también se genera: es el caso de la tarea del Círculo de Amigos del Animal Callejero Manos x Patas, que propusieron hace cuatro años -y vienen sosteniendo desde entonces- la campaña de reciclables que redunda también en beneficio para su tarea proteccionista en el resultado económico de la venta del material reciclable que reciben por parte de la comunidad comprometida con la causa animal y con la causa que nos compete a todos: un mundo con menos contaminación.

¿Y cómo empezar esta charla con Guillermo Porto, integrante de Manos x Patas? Con un detalle negativo del que surge también, la positividad: “Tuvimos una situación que nos da mucha indignación pero está bueno visibilizarlo y es que dos muchachos entraron al terreno donde tenemos el Punto Verde. Y aunque fueron avisados por la vecina que los vio y que les dijo que no se llevaran nada porque eran materiales de una ONG, igual se llevaron toda la cantidad de latas, que es el material más caro que hoy se recicla. Avisé al COM, los buscaron por las cámaras pero nada pasó”, le contaba a LUJÁNHOY, pudiendo sumar la mirada alentadora.

“En el medio de esto, siempre la mirada positiva porque quizás contando este hecho sirve para que la gente se siga sumando y en este debate ecológico que tenemos todos los días que la gente siga sumando voluntades para reciclar”, agregaba.

UN POQUITO QUE HACE MUCHO

La consigna fue y es clara desde el inicio de esta Campaña: que la comunidad que así lo siente, pueda colaborar con el material reciclable que “Manos x Patas” requiere y transforma -luego de su venta a una Cooperativa dedicada al reciclado-, en la recaudación necesaria para los gastos de atención veterinaria, traslados, tránsitos y alimentación de sus rescatados.

Y en este camino, el grupo proteccionista ha avanzado en la organización y ven también cómo se suma cada vez más la conciencia ambiental.

“Estamos cargando un camión por semana, eso equivale a unos 8 a 10 bolsones semanales que sacamos de material bueno, material que en origen ya se selecciona, ese es un hito instalado que es que la gente separa los bidones amarillos por un lado, los azules por otro, hemos llegado a ese nivel de segregación”, mencionaba Guillermo con el detalle del cómo ya parte de la comunidad ha tomado como acción cotidiana preparar ese material -quitar etiquetas, separar diversos envases, limpiarlos, plegar cartones- y luego acercarlos al Punto Verde ubicado en la calle Dr. Negri 1690, allí cerquita de la Universidad Nacional de Luján.

“Se recibe papel cartón, latas de aluminio, plástico transparente y de color, film, potecitos de yogurt sin la lámina metalizada que tienen y todo lo que es envases de desodorante personales. Todo eso limpio y seco. Lo que no recibimos es latas del tipo de arvejas, durazno, tampoco botellas de vidrio que no sirven porque tienen un mix de materiales en su constitución que no hacen a la separación puntual de cada material. No recibimos envoltorios de azúcar, de yerba, de golosinas, tampoco tergopol y tetrapack”, detallaba el integrante de Manos x Patas, siempre desde su compromiso comunitario.

El punto de partida es hoy, quizás también para quienes aún no se sumaron. Hoy, cuando ese envase de gaseosa quede vacío. Cuando la caja de cartón deje de ser útil en casa.
Cuando sea el momento de meter en la bolsa las latitas y llevarlas al contenedor de la esquina… ese es el momento para pensar en juntar ese material y acercarse al Punto Verde donde todo lo que llega es siempre un punto de partida en el camino de la conciencia ambiental y la ayuda para los perros y gatos en estado de abandono.

Hay un pedacito de mejor mundo en cada material reciclable. De nosotros depende que el círculo, gire.