El Centro “Déjalo Ser, Déjame Hacer” celebró este domingo 14 de junio sus 35 años de vida institucional con un acto protocolar que puso en valor el trabajo, la dedicación y el compromiso de quienes hicieron posible el crecimiento de este espacio de contención y acompañamiento para personas con discapacidad.
La jornada comenzó minutos después de las 11 con la concentración en el mástil de la institución para luego dar inicio el acto oficial con el ingreso de los abanderados, el izamiento de la bandera, la entonación del Himno Nacional y una lectura introductoria sobre la historia y el significado del Centro.
Uno de los momentos más emotivos fue el descubrimiento de placas conmemorativas. En primer lugar, se homenajeó a la Comisión Directiva y a la Comisión Revisora de Cuentas por “su invalorable labor, trayectoria, dedicación y compromiso” a lo largo de estos 35 años.
Luego, se descubrió una placa en reconocimiento a los fundadores Silvio Martini, Marcelo Souble y Claudio Pavón destacando que “su compromiso y dedicación continúan siendo inspiración en nuestro camino”.
Además del reconocimiento del Concejo Deliberante de Luján, se descubrió una placa entregada por el Municipio, que fue descubierta por el presidente de la institución junto al intendente Leonardo Boto.
La ceremonia continuó con las palabras y bendición del Padre Adolfo, los discursos de los fundadores y el mensaje del jefe comunal.
El presidente de la entidad, Claudio Pavón sostuvo que “este aniversario marca un nuevo capítulo en la historia de una institución profundamente querida por la comunidad, que desde el 11 de junio de 1991 trabaja para dejar ser, hacer y crecer el sueño de una comunidad, tal como expresan las placas que quedarán inauguradas durante la celebración”.
Por su parte, el intendente Leonardo Boto sostuvo que “el Centro Déjalo Ser, Déjame Hacer celebra 35 años de compromiso, trabajo y encuentro junto a tantas familias. Un espacio muy querido por toda la comunidad, que día a día abre sus puertas para ser lugar de contención, acompañamiento para jóvenes y adultos con discapacidad”.
También contó que “para festejar este nuevo aniversario, hicimos entrega de un televisor para que puedan disfrutar juntos de cada partido del Mundial, sumando nuevas alegrías y momentos compartidos. Felices 35 años y gracias por todo lo que hacen”.
Los festejos continuaron con un gran locro familiar en el interior del Salón y diversos espectáculos musicales.

35 de años de historia
Todo comenzó un 11 de Junio de 1991, en aquel invierno, un grupo de jóvenes, padres y vecinos de Pueblo Nuevo compartían una profunda preocupación y un anhelo común; crear un espacio para la integración e inclusión de jóvenes con discapacidad, y así encontrar un lugar propio dentro de la comunidad.
Al principio todo era imaginar y proyectar. Sobre hojas de papel se dibujaban sueños y esperanzas; uno de los fundadores soñaba con conseguir un taller, otro imaginaba que algún vecino solidario donaría una vivienda abandonada y otro más entusiasta aseguraba que con esfuerzo y trabajo comunitario, ese espacio podría transformarse en un lugar lleno de vida, para que los chicos jugaran, aprendieran, pudieran expresarse y desarrollar sus habilidades; incluso hasta aquellos que miraban con desconfianza terminaron contagiándose, por la fuerza de ese sueño compartido.
Mientras tanto a ese sueño, le abría generosamente sus puertas la Capilla de Pueblo Nuevo, cediendo un salón para que las actividades pudieran comenzar. Fue allí, en aquel rincón prestado pero lleno de esperanza, donde nació el nombre que con el tiempo se convertiría en una verdadera bandera “Déjalo Ser, Déjame Hacer”.
Pronto, la ilusión comenzó a convertirse en realidad, gracias a la generosidad y gran corazón de una familia que dono esa imaginada casa abandonada.
A partir de ese momento el sueño de un espacio propio comenzaba a construirse, limpiar, remodelar y equipar gracias al esfuerzo colectivo de quienes se acercaron a poner su granito de arena.
Así, el 20 de marzo de 1993 se inaugura la casa principal, la cual daba inicio a una parte del sueño cumplido, pero era tan ambicioso ese sueño que fuimos por más, conseguir un vehículo para el traslados de los chicos, un salón de usos múltiples, baños, parrilla lo cual permitió que las actividades se multiplicaran.
Así fue que en sus primeros 10 años de vida, no solo se celebro toda la infraestructura lograda, sino el vínculoinquebrantable construido con la comunidadno solo de Pueblo Nuevo, sino de alrededores como Jáuregui, Cortinez y Olivera, que apoyo del primer día.
Con el paso de los años, el Centro fue ampliando sus actividades y generando proyectos productivos e institucionales, que le permitiera brindar oportunidades a los concurrentes y al mismo tiempo fortalecer sustentabilidad a la institución.
Hoy 35 años después, la esencia y valoresde aquel 11 de Junio de 1991, siguenintactas; generaciones de familias, voluntarios, profesionales, socios, vecinos, integrantes de todas las comisiones, en especial a los familiares de María y JoséSegura, que hicieron posible el sueño inicial y que fuera una realidad que continua creciendo.
“Dejalo Ser, Dejame Hacer” nació del sueño de tres soñadores, de padres y jóvenes, de la solidaridad y compromiso comunitario. Hoy a 35 años la historia se sigue escribiendo como aquel primer día, y el sueño continúa.





