Más de 60 jubilados adherentes de la Dirección de Asistencia Social y Medicina Integral (DASMI), la obra social de la Universidad Nacional de Luján (UNLu), difundieron un comunicado en el que expresan su preocupación por la situación que atraviesa la entidad. En el documento denuncian el incremento de las cuotas, la disminución de las prestaciones y la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades, al tiempo que exigen medidas urgentes para garantizar la continuidad de la cobertura en condiciones equitativas.

Según señalaron, la situación financiera de DASMI “se da en un contexto general de crisis en el sistema nacional de salud y, en particular, de las obras sociales universitarias”, que atribuyen tanto a los recortes presupuestarios destinados a las universidades como al aumento sostenido del costo de las prestaciones médicas.

En ese marco, los jubilados indicaron que desde hace más de un año vienen presentando reclamos y propuestas como consecuencia “del aumento desmedido de las cuotas y de la disminución de las prestaciones”, una situación que, sostienen, afecta especialmente a ese sector debido a su mayor vulnerabilidad y a las crecientes demandas de atención sanitaria.

Asimismo, explicaron que participaron de una mesa de diálogo con representantes de DASMI con el objetivo de buscar alternativas frente a la crisis. Entre las iniciativas presentadas mencionaron la segmentación del valor de las cuotas de acuerdo con los ingresos de los afiliados, un incremento del aporte de los trabajadores activos, la reducción del porcentaje de aporte de los familiares adherentes, una mayor auditoría sobre los prestadores, el fortalecimiento del área administrativa, mejoras en la información brindada a los afiliados y un plan para regularizar la deuda que la Universidad Nacional de Luján mantiene con la obra social.

Sin embargo, los firmantes sostuvieron que, pese a mantener una actitud de diálogo y negociación, “hemos llegado a un punto en que nuestras propuestas y reclamos no se materializan en respuestas efectivas y formales por parte del Consejo Directivo de la DASMI”, y afirmaron que los planteos “se dilatan o no se tratan con la debida celeridad”.

El comunicado también expresa preocupación por lo ocurrido durante la reunión del Consejo Directivo realizada el 16 de junio, en la que se debatía el esquema de cuotas para los jubilados adherentes. Allí, según denunciaron, uno de los integrantes manifestó: “Los jubilados se van a ir yendo y entonces no más jubilados nuevos. Yo no le deseo la muerte a nadie, pero así es la vida”.

Los jubilados calificaron esa expresión como “deshumanizada” y cuestionaron que, tras esa intervención, el resto de los integrantes del Consejo continuara con el tratamiento del orden del día “en medio de un silencio generalizado”, una actitud que, afirmaron, “se contrapone abiertamente con los valores solidarios de nuestra obra social”.

En ese contexto, reiteraron una serie de reclamos concretos: revisar el monto de las cuotas teniendo en cuenta los ingresos previsionales; equiparar el valor de las cuotas de los cónyuges con las del adherente; implementar un sistema transparente de información sobre gastos; mejorar la atención al afiliado; informar con claridad los costos de los coseguros de cada prestador; y establecer un mecanismo que permita el reingreso de quienes debieron renunciar a la cobertura por no poder afrontar el costo de las cuotas.

Finalmente, anunciaron que buscarán visibilizar la problemática ante la comunidad universitaria y en los medios de comunicación regionales, mientras realizan consultas con especialistas para evaluar las herramientas legales e institucionales disponibles.

“Por todo lo expuesto, exigimos una pronta y clara definición antes de pasar a otras instancias”, concluye el documento firmado por más de 60 jubilados adherentes bajo la consigna “Defendemos DASMI”.