Acariciando ese verde, la bocha irá de un arco a otro. Impulsada por los palos y quienes juegan al hockey como deporte elegido, pero también impulsada por el esfuerzo, la tarea conjunta, el empuje de todos quienes conforman este espacio deportivo que en su predio de la calle Belgrano y Dr.Muñíz, han apostado al crecimiento de la disciplina y al confort para la práctica, proyectando una gran mejora para la cancha: colocarle una alfombra de césped sintético, proyecto que ya comenzó a hacerse realidad.

“Tarda en llegar… y al final, hay recompensa”, señalaban desde la institución, sumando que “después de años de trabajo, esfuerzo y de no bajar los brazos, comienza la obra de instalación de nuestra cancha sintética”.

Y en ese sentido, agradecían a sus asociados, familias, jugadores, jugadoras y quienes son parte del equipo de entrenamiento, que desde esta pasada semana están viendo y disfrutando del sueño que ya se está haciendo realidad.

ÁNIMO GANADOR

Así como cuando entrenan, así como cuando disputan un partido, con el ánimo bien elevado, ahora desde la emoción de ver crecer su espacio.

“La verdad es que hay una mezcla de mucha emoción, ansiedad y felicidad. Es un sueño que venimos persiguiendo hace muchos años y hoy verlo hacerse realidad es muy movilizante para todos. Las jugadoras, los jugadores, las familias y quienes forman parte del club sienten que todo el esfuerzo y el compromiso de tantos años valieron la pena. Es un momento muy especial para toda la familia del hockey”, decía Rocío Calandrelli, parte de Hockey Parque Esperanza, en diálogo con LUJÁNHOY.

Y brindaba detalles también acerca de la obra y sus tiempos: “Todo va a depender de cómo acompañe el clima, porque hay etapas de la obra que necesitan buenas condiciones para poder avanzar. Si todo sale como esperamos, la idea es poder volver después del receso invernal, en los primeros días de agosto, y ya disfrutar de la cancha lista”.

Sin dudas, será un motivo más para que la comunidad lujanense elija acercarse y sumarse al deporte en sus diversas categorías.

Sobre esta posibilidad, Rocío mencionaba: “Sin dudas esperamos crecer. La cancha sintética no solo mejora las condiciones para quienes ya forman parte del club, sino que también abre la puerta para que muchas más chicas, chicos y familias se acerquen a conocer el hockey. Queremos seguir creciendo, pero sin perder nuestra esencia: seguir siendo un club de barrio, un club de familias, donde todos tengan un lugar y el deporte sea una herramienta para compartir, aprender y crecer juntos”.

Las maquinarias están haciendo lo suyo. Motores encendidos para la obra. Pero antes, la gente del Hockey Parque Esperanza hizo mucho y fue soñar y movilizarse para que el sueño se transforme en esa carpeta de césped sintético que será base de todo grito de gol y de todo y tanto disfrute del ser parte de un deporte en un lugar que es además, familia.