El significado del número es inmenso: el cambio, las posibilidades, los sueños y concreciones de mucha gente que ha pasado por De la Nada. Ese significado se multiplica y expande, se hizo raíz y se hace fruto que se comparte como ejemplo de las ciertas posibilidades de superación y del encontrar un motor de manos para las actividades laborales necesarias para todo presente y futuro mejor.

Ese significado amplio, sostenido en todos estos años, pudo también sintetizarse, resumirse, hacerse puñado de emociones apretujadas en las manos y en el pecho, en ese día especial del pasado 16 de diciembre cuando la Asociación Civil “De la Nada” festejó en las instalaciones de PAyS, este aniversario: ni más ni menos que sus 25 años de trayectoria.

Y con todas esas sensaciones, le dieron un clima especial al encuentro con la emotividad de cada paso dado a lo largo de todos estos años.

“Son muchísimas las sensaciones. Estamos profundamente emocionadas y felices de llegar a los 25 años de trabajo sostenido, compromiso y presencia en la comunidad”, mencionaba Rocío Calandrelli, como parte del equipo de difusión de la Asociación que preside Luciana Malvazo, en esta charla con LUJÁNHOY.

“Este fue, sin dudas, un año muy difícil y complejo desde lo económico y social, que nos desafió como organización. Sin embargo, supimos afrontarlo con trabajo, creatividad y un enorme esfuerzo colectivo. A pesar del contexto, seguimos haciendo lo que mejor sabemos hacer: brindar oportunidades, acompañar trayectorias y generar espacios de formación para que más personas puedan proyectar un futuro mejor. Creemos firmemente que el trabajo transforma realidades, y por eso seguimos sumando trabajo para restar pobreza”, remarcaba.

CONCRECIONES

A las sensaciones, “De la Nada” suma como sostén de sus días, las concreciones, todo aquello tan tangible como cierto, valorado y disfrutado.

“Este año pudimos concretar la realización de más de 25 cursos en oficios textiles y gastronómicos y talleres. Todo este trabajo tuvo como resultado un 2025 con más de 700 personas egresadas, que hoy cuentan con nuevas herramientas para insertarse en el mundo del trabajo, mejorar sus ingresos o fortalecer sus proyectos productivos.
Cada egreso es, para nosotras, un logro enorme y un paso más hacia la inclusión laboral. Sabemos también que, en muchos casos, ese diploma que recibe cada alumno o alumna es el primero de su vida, y eso convierte cada entrega en una emoción doble y profundamente significativa”, señalaban.

Y en esa línea, agregaban también la emoción y el homenaje: “Fue un año difícil también en lo emocional para la organización, ya que a comienzos de año atravesamos la pérdida de María, una de las fundadoras. Esto hizo que muchas de las ideas de festejo que teníamos pensadas se replantearan. Sin embargo, al llegar al cierre de los últimos cursos del año, sentimos que no había mejor manera de celebrar estos 25 años que junto a nuestra comunidad. Decidimos hacerlo a través de un cierre con entrega de diplomas, y fue una tarde muy especial, cargada de emoción, encuentro y alegría. Ver las sonrisas de nuestras alumnas y alumnos egresados es, sin dudas, nuestra mayor satisfacción y el motor que nos impulsa a seguir. Además, fue muy importante poder compartir ese momento acompañadas por el equipo operativo y el equipo de voluntarias, que día a día suman su trabajo y compromiso para que todo esto sea posible”.

2026 Y EL CAMINO SIGUE

Mirar atrás y vivenciar de mil maneras, los resultados, hace que “De la Nada” ya tenga puesta su mirada y accionar en el camino que sigue.

“De cara al 2026, nuestro deseo es seguir trabajando para quienes más lo necesitan, ampliando oportunidades y generando nuevas propuestas de formación para quienes no siempre las tuvieron. Apostamos al trabajo como herramienta de transformación, a la inclusión y a la construcción de esperanza colectiva. Se viene un año de mucho trabajo, nuevos desafíos y de seguir creyendo que es posible sumar trabajo para restar pobreza. También queremos seguir creciendo como organización. Sabemos que aún hay muchos vecinos y vecinas de Luján que no conocen nuestro trabajo, por eso uno de nuestros objetivos es ampliar nuestra difusión y lograr que toda la comunidad nos conozca y reconozca. Dejamos las puertas abiertas a toda la comunidad de nuestra ciudad y de los alrededores para que se sume a esta causa. Los invitamos a ser parte y a seguir sumando trabajo para restar pobreza”, convocaba.

Fueron y son ingredientes. Supieron y saben el valor de ser parte de un proyecto personal inserto en la comunidad. Saben que el menú lo elaboran con el sabor de sus propios sueños. Y ampliaron la propuesta para que la creatividad fuera oficio también. “De la Nada” y con todo. 25 años elaborando posibilidades.