Con el corazón como paleta, ahí, sostenido en una mano. Con las palabras como pinceles, saliendo de la otra palma para que sean trazos de los colores precisos que digan a voz de poesía, lo que se siente.

Lo que él siente y comparte en un diálogo ordenado en versos, donde lo vivido y lo que espera, se hacen paisaje ya pintado y ventana a lo que se empieza a ver.

Un cúmulo de sensaciones es un libro. Un puñado de recuerdos y una mano abierta para que vuelen donde sea que quiera ser leído. Por eso, este “Terrón de azúcar” ya fue hecho a corazón y palabras y puesto a ser parte como un muestrario de colores, para todos y cada uno de los lectores que recorran sus páginas.

“Este es mi libro número 9 siempre con Editorial Dunken”, decía el autor con el orgullo del número que más que número es historia.

“Todos mis libros anteriores tienen algunas poesías, aunque tengo mi propia antología poética llamada ‘Pintaré tus Alas’ donde se esconden una selección de mis mejores poesías escritas desde hace cincuenta años”, señalaba Leonardo Vignau con la mirada hacia su andar artístico desde su Open Door y para todo lugar.

PRESENTACIONES

El nuevo libro fue presentado en la reciente 50° Feria Internacional del Libro, que en su cincuentenaria edición contó por entre sus tesoros de obras, la de Leonardo, que estuvo presente desde el pabellón de la editorial que replica en páginas sus libros, teniendo además su momento de firma de ejemplares el pasado 6 de mayo.

Y en nuestra ciudad, la propuesta del compartir tuvo lugar el viernes 15 de mayo en el salón de exposiciones de la Asociación Cultural y Biblioteca Popular Ameghino, donde hubo un nutrido grupo de personas presentes, se escucharon las voces de Carolina Oliva, Samira Oliva y Candela Galván leyendo diversas poesías parte del contenido del libro, el canto de Clari Esther y un ida y vuelta con el autor que sumó calidez a la velada, que tuvo otro momento más de emotividad: Leonardo pintó ante el público un cuadro de nuestra Basílica Nacional que entregó a la Biblioteca Ameghino en manos de su presidente Luis Sola a la vez que dejó otra obra para propiedad del Municipio.

“Este ‘Terrón de azúcar’ es un libro de mis últimos tres años dedicado a Héctor Canelo y a mis antiguos amores que tuve con los años. En el mismo agrego dibujos de ilustraciones qué encontré en un cuaderno antiguo”, menciona y pone palabras para describir la sensación del editar una obra: “Las cosas que son escritas con el corazón impactan en el corazón de los demás así termina un contenido de este libro”.

Cada ejemplar tuvo un tesoro adherido: un terrón de azúcar con su esencia dulce testigo de la añoranza y una ‘cápsula del tiempo’ pequeño papel con versos del libro a modo de mensaje.

Y hubo brindis también, para un encuentro bien poético. Entonces, esta novena publicación de Leonardo Vignau -con las palabras de la escritora cordobesa Mari Betti en contratapa- está disponible en Editorial Dunken, en Mercado Libre o en ‘La Cuchara’ Restó de Open Door durante los fines de semana en horarios del mediodía en invierno.

Y ya resuenan los versos… “Hoy no encuentro la sombra de mi juventud, el espejo se la llevó en algún momento del tiempo”… “Suelto mis dibujos al viento y que vuelen a tu rincón, ese rincón de tu corazón”… Pedacitos de poesías de “Terrón de azúcar” que tiene el más emotivo sabor de las palabras.