Bajo el lema “Honorarios justos = atención de calidad”, los médicos de cabecera y odontólogos que atienden a los afiliados de PAMI comenzaron este lunes un paro nacional de actividades por tres días.
La protesta, impulsada por profesionales del sector, busca visibilizar una crisis económica que dificulta el sostenimiento de los consultorios. El reclamo principal gira en torno a la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y los bajos montos que perciben por cada consulta.
De acuerdo con los comunicados difundidos por los huelguistas, frente a un atraso inflacionario de costos del 102% acumulado, rechazan de forma contundente la última resolución de las autoridades de la obra social. Esta medida pautó incrementos del 1,9% para junio y otro 1,9% para julio, sumas que consideran insuficientes.
Además, critican que estos aumentos se cobrarán de manera diferida recién en agosto y septiembre. Por el lado de la odontología, el problema se agrava por el costo de los materiales.
Los dentistas denunciaron demoras en el pago de las cápitas desde febrero y deudas en el reintegro de prótesis que los profesionales debieron adelantar de sus propios bolsillos.
La medida de fuerza genera complicaciones directas en los adultos mayores. En diversas dependencias se reportaron quejas de afiliados por la falta de turnos disponibles y la suspensión de controles programados. No obstante, los huelguistas aclararon que las urgencias se encuentran cubiertas mediante esquemas de guardias mínimas.
Por su parte, la conducción de PAMI minimizó el alcance de la protesta. Fuentes oficiales aseguraron que el nivel de acatamiento es bajo y que el servicio general no se encuentra en riesgo.
También destacaron que recientemente se incrementó el valor de la cápita de los médicos de cabecera (pasó de $2.100 a $2.400 por afiliado de forma retroactiva a mayo) y que la mesa de diálogo continúa abierta para destrabar el conflicto.
La conducción del organismo previsional aclaró que la huelga es promovida solo por un grupo pequeño de profesionales. Asimismo, confirmaron que mantienen reuniones constantes con las distintas entidades que representan al sector de la salud. Las autoridades explicaron que buscan cerrar acuerdos que se puedan sostener en el tiempo para asegurar que ningún jubilado se quede sin atención médica.





