El gobierno de la provincia de Buenos Aires lanzó el Plan de Gestión del Riesgo Climático, una estrategia que prevé una inversión superior a los $530.000 millones para fortalecer la prevención y la respuesta frente a inundaciones, sequías y otros fenómenos meteorológicos extremos, en un contexto marcado por la posible llegada del fenómeno El Niño y por las diferencias políticas con la administración nacional en materia ambiental.
Según publicó Infocielo, la iniciativa, impulsada por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, busca mejorar la capacidad de anticipación y gestión ante eventos climáticos que, según las autoridades provinciales, se vuelven cada vez más difíciles de prever debido al cambio climático.
En declaraciones recogidas por Infocielo Play, el subsecretario de Recursos Hídricos de la provincia, Néstor Álvarez, explicó que todavía existe incertidumbre sobre la intensidad que podría alcanzar el próximo episodio de El Niño. “Hay posibilidad de un Niño, pero no hay una claridad todavía de la crudeza o la profundidad que va a tener; recién en junio vamos a empezar a saber a nivel de todo el continente cuál es lo severo”, señaló.
Asimismo, el funcionario cuestionó la postura del Gobierno nacional respecto de la problemática ambiental. “Hay una disociación entre lo que pasa y las decisiones políticas; nuestro presidente no cree en el cambio climático y dice que es un invento del socialismo, pero está en juego la vida de los argentinos”, afirmó.
En ese sentido, Álvarez defendió el rol del Servicio Meteorológico Nacional y expresó preocupación por los recortes presupuestarios y de personal en el organismo.
“No podemos permitir que una institución con ese nivel de profesionalismo quede atada a la tijera o a la motosierra; las provincias estamos tratando de sostener eso porque es un organismo insustituible”, sostuvo.
Por otra parte, el plan contempla el fortalecimiento de herramientas de monitoreo y prevención como el Sistema Inteligente de Monitoreo para la Prevención y Análisis del Riesgo Hidrometeorológico (SIMPARH), el Comité de Gestión de Riesgo y Emergencia (CORE) y la Mesa de Riesgo Hídrico. De acuerdo con el funcionario, estos instrumentos resultan fundamentales frente a una dinámica climática cada vez más compleja.
Al respecto, explicó que los fenómenos actuales presentan características inéditas por su intensidad y localización. “El cambio climático nos obliga a tocar obras que planificaste hace 10 años”, indicó, y ejemplificó la situación con registros recientes en Coronel Suárez, donde se verificó una diferencia de 80 milímetros de lluvia en apenas 15 kilómetros de distancia.
En cuanto a la inversión prevista, la Provincia destinará $284.983 millones a obras de prevención del riesgo hídrico en centros urbanos, que incluyen 135 intervenciones y siete estudios vinculados a drenajes y defensas costeras.
A su vez, se invertirán $245.759 millones en 10 proyectos regionales orientados a la adaptación productiva frente a eventos climáticos extremos.
Finalmente, Álvarez remarcó la necesidad de modificar el enfoque tradicional de la gestión hídrica y avanzar hacia estrategias que permitan conservar el recurso. “El desafío hidráulico del futuro es lograr cuidar el agua,no pensar en eso es no pensar en la producción”, concluyó.





